Amor y enamoramiento Francisco Javier Gutiérrez

¿Por qué ya no te sientes enamorada de tu pareja?

Quien me iba a decir  a mí que que cuando creíamos en el amor, en cada caricia amanecía un nuevo sol, mas nada es para siempre, cantaban Presuntos Implicados.

Creo que siempre tuve claro que el amor nunca es para siempre, sin embargo en este video te cuento que el amor no termina nunca sino que lo que termina es la voluntad de amar.

¿Recuerdas cuando te enamoraste de tu pareja?

Tal vez sentías mariposas en el estómago y pensabas que el otro no tenía ningún defecto, sino que era perfecto. Además, estabas convencida de que el amor era una fuente de placer infinita y no de sufrimiento.

En esos momentos era imposible que te preguntaras si querías amar a o no a tu pareja. Estabas enamorada, cómo no ibas a querer amar a esa persona que te daba tanta felicidad.

Pero ese sentimiento de felicidad no dura siempre, ni siquiera mucho tiempo. Es ahora, cuando desaparece ese sentimiento placentero, cuando tiene sentido hacerse la pregunta

¿Quiero amar a mi pareja?

Debajo del vídeo tienes la transcripción completa

Transcripción

El otro día estaba releyendo Los siete hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey y me encontré con este diálogo entre el autor y un amigo suyo que quiero mostrarte porque ilustra muy bien de lo que quiero hablarte hoy.

Dice así….

En un seminario en el que yo hablaba sobre el concepto de proactividad, un hombre dijo: «Stephen, me gusta lo que dice. Pero las situaciones difieren entre sí. Por ejemplo, mi matrimonio. Estoy realmente preocupado. A mi esposa y a mí ya no nos unen los antiguos sentimientos. Supongo que ya no la amo, y que ella ya no me ama a mí. ¿Qué puedo hacer?».

— ¿Ya no sienten nada uno por el otro? —pregunté.

— Así es. Y tenemos tres hijos, que realmente nos preocupan. ¿Usted qué sugiere?

— Ámela —le contesté.

— Pero le digo que ese sentimiento ya no existe entre nosotros.

— Ámela.

— No me entiende. El amor ha desaparecido.

— Entonces ámela. Si el sentimiento ha desaparecido, ésa es una buena razón para amarla.

— Pero, ¿cómo amar cuando uno no ama?

— Amar, querido amigo, es un verbo. El amor —el sentimiento— es el fruto de amar, el verbo. De modo que ámela. Sírvala. Sacrifíquese por ella. Escúchela. Comparta sus sentimientos. Apréciela. Apóyela. ¿Está dispuesto a hacerlo?

En este video quiero mostrarte la diferencia entre estar enamorada y amar a tu pareja.

Parece que es lo mismo, pero no lo es.

Por eso te voy a pedir que prestes mucha atención porque la diferencia es sutil, como has podido ver en el texto que acabo de leerte.

No es lo mismo enamorarse que amar.

Porque mientras que el enamoramiento es un sentimiento, amar es una conducta.

¿Cuáles son las diferencias entre amar y enamorarse?

El enamoramiento es un coctel de dopamina y testosterona en tu cerebro que te hace perder la cabeza por el otro.

Cuando te enamoras experimentas un placer tan grande que no quieres que termine nunca ese frenesí alucinante.

Cuando te enamoras en tu mente solo puedes ver las maravillas del otro como si fuera un superhéroe.

De alguna manera te sientes como una niña.

Por lo tanto, el enamoramiento es un chute que te distrae de lo que pasa dentro de ti, te aleja de eso que no quieres ver de ti misma, como puede ser tu sentimiento de soledad y tus carencias más profundas.

El enamoramiento, visto así, es la antesala del amor. Porque el amor comienza cuando termina el enamoramiento.

¿Y que ocurre cuando llega el amor después de ese viaje alucinante?

Pues que cuando amas de verdad afloran esas carencias que no veías cuando estabas enamorada.

Porque es ahora cuando observas los desequilibrios que hay dentro de ti, esos aspectos que solo aparecen cuando estás en pareja y que como bien sabes son causa de conflicto y sufrimiento.

Pero no olvides que cuando amas ya no eres una niña cegada de amor por el otro, sino que eres una mujer adulta y desde la mujer adulta decides ahora enfrentar los obstáculos que pudieran surgir en tu relación de pareja.

Por eso decimos que mientras que el romance droga, el amor despierta. Clic para tuitear

¿Cómo puedes amar cuando no amas?

No es fácil responder a esta pregunta, sobre todo en esta cultura del placer inmediato en la que buscamos la satisfacción a todas horas.

He de reconocer que yo también pensaba como el amigo de Stephen Covey hace algunos años. Y pensaba que amar era un sentimiento antes que una acción.

Pero me he dado cuenta de algo importante.

Me he dado cuenta de que nosotros NO somos nuestros sentimientos.

Presta atención a esto que acabo de decir.

Tú no eres tus sentimientos. Tú no eres tus estados de ánimo. Tú, ni siquiera eres tus pensamientos.

¿Qué eres entonces?

Como dice Ken Wilber: eres lo que queda, un puro centro de percepción consciente. Un testigo inmóvil de esos sentimientos, pensamientos y deseos.

Fíjate que el hecho mismo de que puedas pensar sobre un sentimiento te separa de ese sentimiento.

Esa es la prueba de que tú no eres un sentimiento amoroso sino quien observa ese sentimiento.

Pero has crecido con la idea de que eres lo que sientes.

Es que yo soy así, así de sensible, así de colérica, así de cariñosa, y qué quieres que le haga, si me dibujaron así.

Cuando eres consciente de que tú no eres así, sino de que tú sientes así, te permite tomar distancia y examinar el modo en el que te observas a ti misma y a tu pareja.

¿Cómo puedes amar cuando no amas?

Siendo proactivo, es decir separando tus acciones de tus sentimientos.

Ya he dicho antes que enamorarse es un sentimiento y que amar es una conducta.

Es verdad que los sentimientos no pueden forzarse, aunque sí podemos actuar para que ese sentimiento se produzca. Hoy vengo cansado a casa, pero puedo pasarme por la panadería y comprar una empanada para cenar mientras vemos una peli.

Los sentimientos se generan a través de actos de amor.

En esencia tú eres amor.

Sin embargo, tú crees que lo que mueve tu energía de amar es el sentimiento. ¿Por qué has traído una empanada si ya tengo el pescado en el horno?

¿Por qué cuando el hambre entra por la puerta el amor salta por la ventana?

Porque eso es lo que te han enseñado los refranes, las películas y sobre todo las canciones de amor.

Ellos, los protagonistas de estos dramas románticos o violentos, qué más da, creen que son producto de sus sentimientos y que no pueden hacer nada para separarse de ellos.

Ayer vi la película Tarde para la ira, el protagonista vive identificado con lo que siente y son sus sentimientos los que deciden sus acciones. Él piensa que no puede separarse del odio que le come por dentro.

Pero yo te repito que hay una distancia entre tú y tus sentimientos.

Si tus sentimientos controlan tus acciones es porque has renunciado a tu responsabilidad permitiendo que tus sentimientos te gobiernen.

¿Quieres amar a tu pareja?

¿Recuerdas cuando te enamoraste de tu pareja?

Tal vez sentías mariposas en el estómago y pensabas que el otro no tenía ningún defecto, sino que era perfecto. Además, estabas convencida de que el amor era una fuente de placer infinita y no de sufrimiento.

En esos momentos era imposible que te preguntaras si querías amar a o no a tu pareja.

Estabas enamorada, cómo no ibas a querer amar a esa persona que te daba tanta felicidad.

Pero ese sentimiento de felicidad no dura siempre, ni siquiera mucho tiempo.

Es ahora, cuando desaparece ese sentimiento placentero, cuando tiene sentido hacerse la pregunta ¿Quiero amar a mi pareja?

Cierra los ojos y pregúntate ahora con total honestidad

¿Quiero amar?
¿Puedo amar?
¿Sé amar?

Para que tu relación afectiva funcione son necesarias dos condiciones:

  1. Primero, tienes que sentir que quieres a esa persona
  2. Segundo, tienes que tener la intención de querer amarla.

Ya sabes lo que significa sentir que la quieres.

Ahora bien ¿Qué significa querer amarla?

Querer amar a tu pareja significa:

  • Querer cuidarlo,
  • Querer buscar su bienestar,
  • Querer prestar atención a sus necesidades.
  • Y, sobre todo, querer que él también te quiera, porque no basta solo con dar.

Como dije antes, el amor se crea a través de actos.

Cuando dices que ya no estás enamorada de tu pareja observa si solo estás prestando atención al sentir antes que al querer.

¿A menudo dejas que sea el sentimiento el que tire de la relación?

Date cuenta de que la evolución de tu relación de pareja depende de tu voluntad antes que de tu sentimiento.

El sentimiento es algo que ocurre, queramos o no, pero la relación hay que trabajarla y cuidarla.

Cuando aprendes a conocer al otro, a aceptarlo como es y comprenderlo, al mismo tiempo te conoces y te aceptas a ti misma.

Sí, es verdad que esta actitud no es tan romántica como al principio. Tal vez ya no hay mariposas en el estómago sino moscas detrás de la oreja.

Pero por encima de todo ese ruido está tu voluntad de querer amar.

El sentimiento amoroso se puede recuperar si existe voluntad de querer.

Si no hay voluntad de querer amar el sentimiento desaparece.

No sirve de nada iniciar una terapia de pareja si no hay voluntad de querer amar.

Esa voluntad de querer amar la única que puede convertir la terapia en un nuevo reencuentro.

Pero, es verdad que cuando se trata de amar y de hacerlo de la mejor manera posible, la buena intención no es suficiente.

Sabes amar cuando conoces lo que el otro necesita y cuando puedes dárselo. Porque no siempre podemos dar al otro aquello que nos pide.

Sabes amar cuando creas el entorno apropiado para que ambos podáis sacar lo mejor de cada uno.

Para hacerlo bien hay que saber cómo y practicar mucho.

Por eso y, para terminar, te propongo un ejercicio:

Cada mañana al despertar pregúntate si en ese día que acaba de comenzar deseas querer a tu pareja.

Si tu respuesta es afirmativa y ese sentimiento es recíproco, estoy seguro de que podéis superar juntos los enfados y las dificultades que puedan surgir en vuestra relación.

Eso era lo que Covey le decía a su amigo: ¿Aceptas el reto de querer amar ahora que ha desparecido el sentimiento amoroso?

¿Y tú, estás dispuesta a hacerlo?

Responde en los comentarios.

Stephen hablaba de la proactividad. La proactividad significa, según Covey, que como seres humanos somos responsables de nuestra vida.

Nuestra conducta, nuestros actos son una consecuencia de nuestras decisiones, no de las circunstancias que nos rodean. Nuestra naturaleza básica consiste en actuar, no en que se actúe sobre nosotros.

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Hasta el próximo vídeo!

Ubuntu!!!

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