Tu pareja debería darte el amor que necesitas

¿Tu próxima pareja debería darte el amor que necesitas?

El modelo social de pareja es que la pareja es un lugar donde está permitido la exigencia.

¿Qué quiero decir con esto?

Una definición socialmente aceptada de pareja es que mi pareja tiene que escucharme, tiene que mostrar sus emociones, tiene que apoyarme y ocuparse de mi, o tiene que satisfacer mis necesidades, porque para eso es mi pareja ¿no?

Luego cuando esa expectativa no se cumple, piensas que esa persona no es la pareja adecuada y mientras tanto sigues esperando con la ilusión de que esa persona ideal existe.

Por eso digo que cuando buscas pareja, esa creencia social de que “debo dar al otro aquello que me pida”, o que “el otro debe darme aquello que necesito”, está impidiendo que encuentres una relación satisfactoria.

¡Menuda responsabilidad hacerme cargo de las necesidades de mi pareja! ¡Menuda pérdida de mi poder personal entregar a mi pareja la responsabilidad de que sea ella quien se encargue de mis necesidades!

Mejor me quedo solo antes que asumir tal compromiso.

En este artículo voy a demostrarte que esa creencia de que la pareja debe darme aquello que necesito es completamente falsa.

En realidad, no necesitamos a nadie para darnos el alimento emocional que necesitamos como seres humanos.

La naturaleza humana está diseñada para que podamos darnos a nosotros mismos aquello que necesitamos.

Una vez que me hago cargo de mis necesidades sé que puedo pedirle a mi pareja cualquier cosa con la seguridad de que si no me la da, no voy a exigírselo y tampoco voy a manipularle para que me lo dé.

Ya que solo cuando dejo de exigir a mi pareja mi pareja puede sentirse amada por mi.

Antonio Blay dice que la vida tiene como consigna actualizar el potencial que uno trae consigo. Y ese potencial me permite satisfacer todas mis necesidades sin exigirle nada a mi pareja.

El verdadero propósito de las relaciones de pareja.

Sueles asignar a las relaciones una función y un propósito equivocado: La relación debe hacerte feliz. Como si tu felicidad fuera responsabilidad de la relación LINK #1.

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Lo que ocurre es que confundimos la pareja con el otro.

En realidad, la relación de pareja no es el otro, sino el espacio relacional entre los dos.

En una pareja hay tres elementos: yo, tú y la relación.

La relación de pareja es el instrumento para que podamos alcanzar nuestro verdadero potencial (ése del que hablaba Antonio Blay) y al mismo tiempo nuestra felicidad.

Decía Karl Jung que la felicidad es consciencia de evolución. En la medida que nos auto-realizamos y alcanzamos nuestro potencial somos felices.

Por lo tanto, las relaciones de pareja sirven para lograr que alcancemos nuestro potencial.

¿Cómo puedo lograr todo mi potencial en una relación?

Asumiendo mi responsabilidad y no sintiéndome una víctima de las circunstancias.

¿Qué significa asumir mi responsabilidad?

Ser responsables significa ser conscientes de que creamos constantemente nuestra vida y que debemos asumir las consecuencias de todos nuestros actos, todas nuestras decisiones y todas nuestras reacciones.

Esto significa también no hacerme responsable de los actos, las decisiones y las reacciones de nuestra pareja.

La causa de todos los problemas en las relaciones de pareja: el victimismo.

Lamentablemente, no nos enamoramos o iniciamos ninguna relación de pareja desde la responsabilidad, sino más bien desde el victimismo, ya que depositamos en el otro la causa de nuestra felicidad.

A partir de este momento ya empezamos a exigirle que nos llame, que responda a nuestros mensajes o que nos incluya en sus planes de fin de semana.

Normalmente, cuando le pedimos a la relación que nos haga felices estamos exigiendo al otro que satisfaga nuestras necesidades. Es decir, hacemos al otro responsable de nuestra felicidad.

Por eso, antes de iniciar cualquier relación tenemos que tener claro que los únicos responsables de nuestra felicidad somos nosotros.

A menudo me preguntan ¿qué tengo que hacer para ser feliz en mi relación de pareja? y detrás de esta pregunta está esta otra ¿qué tengo que hacer para que mi pareja sea la persona que quiero tener a mi lado?

Por ejemplo, mira el caso de Laura.

Laura vive en Madrid y este verano ha conocido a Jaime que vive en Valencia. Jaime estaba pasando unos días en Madrid con unos amigos y ambos se han dado cuenta de que quieren formar una pareja.

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Ella ya se ha creado su lista de expectativas de lo que Jaime tiene que darle para ser feliz a su lado:

  • Compartir los mismos valores.
  • Proyecto de vida en común.
  • Compartir tiempo de calidad.

Al mismo tiempo Jaime viaja mucho por motivos laborales. Él además es parco en palabras y no suele expresar lo que siente.

De esta manera comienzan los problemas y los desencuentros.

Por qué se activan nuestras heridas infantiles cuando estás en pareja.

Laura siente que no ve a Jaime con la frecuencia que ella desea. Como Jaime viaja no pasa con Laura todo el tiempo que ella desea.

Tampoco comprende por qué no pasa con ella más tiempo cuando Jaime regresa de un viaje y pasa unos días en Madrid.

Además, Laura comienza a sentirse insegura en la relación y sospecha que Jaime no quiere estar con ella.

De esta manera Laura empieza a dudar de que Jaime sea la pareja que ella necesita.

Los bloqueos aparecen porque nos damos cuenta de que todas las expectativas que habíamos depositado en el otro cuando iniciamos la relación no se están cumpliendo.

¿Qué es lo que ha pasado?

El otro, sin darse cuenta, ha activado nuestras heridas infantiles de abandono y traición.

Aparecen los juicios sobre lo que hace el otro, los reproches, y la voluntad de querer tener razón.

Nos enfadamos porque somos incapaces de asumir la responsabilidad de lo que sentimos.

Proyectamos sobre el otro la causa de nuestro dolor porque nos sentimos decepcionados.

Laura había proyectado sobre Jaime todos sus anhelos a la hora de crear una relación de pareja.

Ella no es capaz de ver que su felicidad en pareja depende del cumplimiento de sus expectativas.

Jaime ha activado en Laura su herida de abandono.

¿Qué hace Laura?

Rechaza a Jaime y termina la relación porque cree que Jaime no es la persona adecuada para ella. Ya que, si lo fuera, Jaime se ocuparía de darle la atención, la escucha y el amor que ella necesita.

Porque para eso se enamoró de Jaime ¿o no?

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Lo que ocurre cuando decides ocuparte de tus propias necesidades.

¿Tiene Laura otra opción?

Tiene la opción de mirarse por dentro y dejar de proyectar en Jaime la causa de su malestar.

Laura puede satisfacer su necesidad de atención por si misma sin exigirle a su pareja que se ocupe de lo que solo es asunto suyo.

A menudo exigimos a nuestra pareja que se ocupe de las necesidades de nuestro niño interior y nadie puede hacer eso salvo nosotros mismos.

¿Qué puede conseguir Laura cuando decide ocuparse de sí misma?

  • Laura, también, puede darse cuenta de que está usando a Jaime para sentirse abandonada. Tal vez ese sentimiento le resulta familiar ya que ella se sintió así durante la infancia porque su padre era músico y pasaba poco tiempo en casa. ¿Por qué se ha enamorado de una persona que está todo el día viajando? ¿Qué está valorando Laura cuando elige una relación de este tipo?
  • Por otro lado, Laura puede hacerse consciente de lo que Jaime necesita y preguntarse sobre qué necesidad está satisfaciendo Jaime cuando no pude estar con ella. Tal vez Jaime necesita tiempo para estar con sus amigos o hacer sus recados en los días que no está viajando.
  • Por último, Laura puede reconocer que se está abandonando a sí misma porque no hace nada para sanar su dolor salvo exigir a Jaime que le dé ese amor que ella no puede darse a sí misma.

¿Cómo puedes satisfacer por ti mismo tus propias necesidades de atención y cuidado?

Solo a través de un profundo proceso terapéutico de indagación y auto observación puede Laura acceder a su niña interior herida y aprender a escucharla y darle ese amor que ella exige a sus parejas.

Mientras Laura no haga este trabajo interior seguirá abandonando a sus parejas antes de que sus parejas la abandonen a ella.

Al mismo tiempo, Laura creerá que no tenía otra opción y repetirá ese comportamiento con su próxima pareja, y la abandonará cuando descubra que tampoco puede satisfacer su necesidad de atención y cuidado.

Tal vez ahora, Laura puede darse cuenta de que la finalidad de las relaciones de pareja es trabajar juntos para necesitarnos cada vez menos.

Solo desde ese lugar vamos a sentirnos libres de amar al otro por quien es realmente y no por lo que esperamos obtener de él.

¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes satisfacer por ti mismo tus propias necesidades?

Responde en los comentarios.

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