Arruinas tu relación cuando exiges exclusividad

Arruinas tu relación cuando exiges exclusividad

Decir que arruinas tu relación cuando le exiges exclusividad puede romper algunos esquemas.

Tal vez lo que voy a expresar en este artículo choque frontalmente con tu forma de pensar o tu forma de ver el amor de la pareja.

Es cierto que uno de los mayores conflictos con los que puedes enfrentarte en el seno de una relación de pareja sea eso que llamamos infidelidad. Y por eso mismo es un asunto difícil de tratar sin que se despierten nuestras heridas de traición y abandono.

¿Por qué cuando exiges fidelidad estás arruinando tu relación de pareja?

Porque el otro no se siente amado y tampoco se siente libre de elegir continuar, o no, a tu lado.

Cuando exiges exclusividad no estás amando a tu pareja porque no estás respetando su capacidad de elegir.

Al mismo tiempo, tú crees que le exiges exclusividad como una forma de amor cuando en realidad es una forma de odio y desprecio.

¿Por qué digo esto?

Porque crees que sabes mejor que él lo que debe hacer con sus sentimientos y además utilizas esa arrogancia para tu propio beneficio sin tener en cuenta las verdaderas necesidades de tu pareja.

Recuerda que en una relación de pareja nadie decide ser «infiel» con el ánimo de ofender al otro sino para satisfacer una necesidad que no tiene cubierta.

El amor y la exclusividad son dos términos que se contraponen.

El amor y la exclusividad son dos conceptos contrapuestos. Por eso pienso que amar exclusivamente a alguien es un contrasentido.

¿Por qué digo esto?

Creo que el amor no puede darse ni recibirse. El amor solo puede compartirse.

Si la luz del Sol fuera amor ¿Estarías amando si exigieras que esa luz solo te llegara a ti?

Me gusta decir que nuestro amor es como la luz de una bombilla.

Somos bombillas con un foco de amor incandescente en nuestro interior. Ese foco siempre está encendido, lo que ocurre es que hemos ocultado esa luz amorosa con nuestras máscaras protectoras.

Mira este post si quieres saber más sobre esta idea.

Tal vez no te das cuenta de que cuando quieres dirigir exclusivamente hacia ti el amor que irradia y transmite tu pareja, en realidad, no la estás amando.

Tampoco la estás amando cuando aprendes técnicas de manipulación o de seducción para que se obsesione contigo y no piense en nadie más.

Algo similar ocurre cuando usas métodos para recuperar a tu expareja, si ésta ha decidido romper la relación.

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Estas maneras de actuar solo son un modo de fortalecer la idea limitada que tienes acerca de ti mismo.

Cuando buscas la exclusividad de tu pareja no la estás amando y tampoco te estás amando a ti mismo pues al desear su amor estás negando el amor que hay en tu interior.

Al exigir la luz del otro estás negando tu propia luz. Exiges esa luz porque crees que tú careces de ella.

En realidad, estas estrategias de manipulación solo pretenden ocultar tus heridas infantiles de abandono y traición.

Te necesito para reafirmar mi valor

Cada vez que quieres que tu pareja solo tenga ojos para ti le estás diciendo:

“Tú tienes que estar solamente conmigo porque de esa manera reafirmas aquello que soy.”

Si creo, como dice la canción de Amaral, que “Sin ti no soy nada”, necesito al otro para poder ser yo mismo o ser algo por lo menos.

Ahora bien, tu valor, aquello que tú eres, no necesita de nadie para que sea reafirmado de ninguna manera.

¿Por qué entonces te causa tanto dolor la herida de traición si tu pareja crea una relación con otra persona?

Porque cuando tu pareja te es “infiel” (y quiero remarcar las comillas) tu identidad, aquello que crees que eres, se debilita o desaparece.

Imagina que tu pareja es una bombona de oxígeno para respirar.

Como tú crees que no tienes pulmones dependes de esa bombona para sobrevivir.

Cada vez que la mascarilla de oxígeno de tu bombona la use otra persona, tu sentirás que te asfixias.

Entonces vas a creer que la causa de tu malestar es que te han robado el oxígeno y no te das cuenta que la verdadera causa de tu sufrimiento reside en tu creencia errónea de que no tienes pulmones para respirar.

El origen de los celos

¿De dónde surgen los celos?

Empezaré diciendo que buscas pareja porque sientes un vacío en tu corazón.

Entonces una parte de ti te dice que busques a alguien para llenar ese vacío. Esa voz interna es una de las voces del Ego.

Dice Un Curso de Milagros que el propósito del Ego es “busca, pero no halles”.

¿Qué estrategia utiliza el Ego para que busques pareja y no la encuentres?

Los celos.

Al mismo tiempo que el Ego te dice que busques a alguien, también te recuerda que no puedes confiar plenamente en nadie.

  • Al mismo tiempo, y de forma automática, escuchas el segundo mensaje: ¡Cuidado! Que no puedes confiar en nadie… ¿por qué vas a confiar en esa persona?

De esta manera la máscara del Controlador del Ego se hace cargo de la relación a través de los celos.

¿Qué es lo que hay detrás de la estrategia del Ego?

Detrás de esa estrategia está el miedo a sentirnos abandonados, rechazados o a creer que no merecemos amor.

Y para manifestar ese miedo empezamos a ver fantasmas donde no los hay.

Por esta razón vemos comportamientos extraños en la pareja o actitudes que nos crean desconfianza:

¿Por qué no me ha querido decir quién le ha llamado? ¿Por qué se que queda a tomar una copa con su compañera de trabajo?

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De esta manera, los celos encuentran su razón de ser.

Por qué proyecto sobre mi pareja mi sentimiento de culpa

Una manera muy frecuente de sentir celos es cuando proyectamos sobre la pareja nuestra propia culpa tratando de hacerlo culpable a él.

En este sentido, los celos son el miedo a que me hagan lo que yo estaría dispuesto a hacer. Esta frase resume el término de la proyección.

Es decir, proyectaré sobre mi pareja eso que hago, o pienso, y que me causa dolor o malestar y que no quiero tener dentro de mi.

Por ejemplo:

  • Cuando tengo pensamientos de infidelidad: Estoy aburrido de esta relación y quiero variedad.
  • Cada vez que tengo dudas sobre el futuro de la relación: Tal vez debería buscar a otra persona que me trate mejor.
  • Si estoy haciendo algo que no me parece correcto: ¿Por qué le he sonreído a esa persona que no deja de mirarme?

Por lo tanto, eso que condeno en mi pareja solo es una proyección de lo que estoy condenando en mi.

Observa si cuando celas a tu pareja la estás vistiendo con un traje que has diseñado tú.

Y para no reconocer eso que hay en tu mente empiezas a creer que es el otro quien tiene pensamientos de infidelidad o dudas sobre la relación porque ya no le ves con el entusiasmo que antes demostraba.

Por esta razón no estás amando a tu pareja cuando sientes celos y cuando le exiges exclusividad.

En realidad, la estás odiando al pensar de esa manera. La odias a ella para evitar el odio hacia ti mismo.

¿Qué te habré hecho para que esté tan enfadado contigo?

Aprendí de Bert Hellinger la siguiente frase: ¿Qué te he hecho para que yo esté tan enojado contigo?

Recuerdo una situación de la película Escenas en una galería con Woody Allen y Bette Midler.

Él le confiesa sus infidelidades como un acto de honestidad y coherencia. En cambio, cuando su mujer le confiesa que ella también le ha sido infiel, se enfada y le grita.

¿Qué te habré hecho para que esté tan enfadado contigo? es la frase que destruye la proyección y nos instala en la responsabilidad.

Así que te invito, si este es tu caso, a preguntarte: ¿Qué habré hecho a mi pareja para que esté tan enfadado con ella?

Ahora solo tienes que mirar en tu interior para reconocer la verdad desde la honestidad y la coherencia.

Cuando exiges fidelidad estás ocultando tu propio miedo a ser infiel.

Por lo tanto, la exclusividad que le exiges a tu pareja va ligada al miedo que te tienes a ti mismo. Y cuando pides exclusividad estás proyectando ese miedo.

¿A qué tienes miedo?

Tienes miedo a que te engañen o tienes miedo a sentir deseo por otra persona.

Como no puedes explicarte por qué tienes miedo a sentir deseo por otra persona, entonces proyectas tu miedo sobre el otro.

En este sentido, pedir la exclusividad es una manera de ocultar tu propio miedo.

Por ejemplo:

Cada vez que controlas los movimientos de tu pareja pones tu atención fuera de ti y de este modo no observas tus propios pensamientos temerosos acerca de lo que tú mismo estarías dispuesto a hacer.

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¿Por qué tienes miedo de ti mismo?

Tienes miedo de ti mismo porque no conoces el origen de tus sentimientos. No le encuentras explicación y eso te asusta. Los sentimientos te dominan.

Cuando no entiendes por qué tienes deseos de infidelidad

El otro día, en consulta una persona me decía que no entendía por qué había estado coqueteando con una compañera de trabajo cuando, para él, la peor traición por parte de su mujer era la infidelidad.

Mi paciente tenía miedo de cómo podía ser sincero con su pareja porque no le encontraba explicación posible a su comportamiento.

De este modo la comunicación con el otro no se sostiene y se rompe. Antes de expresar nuestro miedo decidimos callarnos.

Tal vez esta persona piensa: Voy a ocultárselo porque no sé por qué lo he hecho, además no sé si ella me lo podría hacer a mi.

¿Entiendes ahora la reacción de Woody Allen?

El único modo de escapar de esta confusión es proyectando sobre el otro el malestar: Si yo lo hice, también puede hacerlo ella, por eso debo controlar sus movimientos y desconfiar.

Por qué nunca eres una víctima de una infidelidad

¿Y qué ocurre cuando la infidelidad se produce?

Dice Un Curso De Milagros que la percepción es un deseo colmado.

Es decir, vemos o percibimos aquello que materializa y hace visible mis creencias inconscientes.

Si en mi experiencia mi pareja está eligiendo ir con otra persona, tengo una oportunidad para preguntarme qué es lo que estoy creyendo acerca de mi.

Es decir, puedo preguntarme qué es lo que está pasando en mi interior para que la experiencia me refleje una situación de infidelidad.

Dice Un Curso De Milagros que la causa de mi malestar nunca está fuera de mi. Es decir, la causa de mi sufrimiento está en mi forma de pensar y en mis creencias inconscientes acerca de lo que creo de mi.

Las creencias inconscientes que me muestra la traición de mi pareja

En este sentido la proyección puede hablarme de, por lo menos, dos creencias inconscientes:

  • La primera es que me estoy traicionando a mi mismo y no me doy cuenta.

Dice Lise Bourbeau que cuando sentimos que nos traicionan también estamos traicionándonos a nosotros mismos.

¿Cómo me estoy traicionando a mí mismo?

Cada vez que no confío o no cumplo mis promesas conmigo mismo, por ejemplo.

De esta manera, si yo no me soy fiel a mi mismo y no quiero reconocerlo, proyecto esa infidelidad fuera de mi y entonces mi pareja, a través de su traición, materializa esa proyección para que yo pueda verla y actuar en consecuencia.

  • La segunda creencia inconsciente que puedo estar proyectando es que me creo muy poca cosa, alguien que no es suficiente para mi pareja, es decir, me creo que soy una víctima.

Entonces para confirmar mi creencia lo mejor que me puede pasar es que mi pareja me sea infiel para que así yo tenga razones de sobra para sentirme una pobre víctima.

Las preguntas que puedes hacerte para retomar el futuro de tu relación

Cuando me hago cargo de lo que siento y lo que creo acerca de mi, asumo la responsabilidad y no proyecto sobre mi pareja la causa de dolor.

Tanto si la infidelidad se produce como si solo es un temor a que ocurra, nunca soy víctima del otro, solo puedo ser una víctima de mí mismo.

Cuando me hago cargo de esto puedo retomar el poder de mi vida y el futuro de mi relación de pareja.

Entonces podría plantearme:

¿Qué tipo de comunicación he mantenido con mi pareja durante todo este tiempo?

¿He estado engañándome para no tener que contarle mis deseos de relacionarme con otras personas?

¿Qué papel estoy haciendo en esta relación?

¿Y tú? ¿Te has hecho alguna vez estas preguntas?

Respóndeme en los comentarios.

8 comentarios en “Arruinas tu relación cuando exiges exclusividad”

  1. Hola, amigo. Sufrí abandono por parte de papá y ahora entiendo porqué siento la necesidad de ser exclusiva para mi pareja, sin embargo me duele que en sus experiencias amorosas o sexuales anteriores se comporte como lo hace conmigo y eso hace que no me sienta especial para él, pues ¿qué me diferencias de las otras mujeres que han estado con él si él hace lo mismo siempre? Me baso en las confesiones que me ha hecho y percibo su «falta de filtro» en algunas respuestas

    1. Hola,
      Gracias por ponerte en contacto conmigo.
      Me dices que sufriste abandono por parte de tu papá y que necesitas sentirte exclusiva con tu pareja.
      La finalidad de las relaciones de pareja no es encontrar a una persona para que satisfaga nuestras necesidades, sino aprovechar las oportunidades que nos da la relación para que descubramos aspectos de nosotros mismos que han estado ocultos hasta ese momento.
      En este sentido, tu relación de pareja te ha mostrado que tienes una herida de abandono.
      Al mismo tiempo, tu pareja no es la responsable de sanar esa herida haciéndote sentir especial. Tú eres la única que puede curar ese dolor que tienes ahora mismo, sanando las heridas de tu niña interior.
      En realidad, esa necesidad de ser diferente solo está ocultando tus heridas inconscientes. Nadie puede ocuparse de esa herida, salvo tú misma, a través de la observación de tus creencias erróneas acerca del amor y la pareja.
      En este blog tienes mucho material para observar tu heridas infantiles.
      Un sentido abrazo.

  2. ¡Hola Javier!

    Me ha encantado tu postura, ya que estoy en plena búsqueda de respuestas en cuanto a la infidelidad. Tengo un par de dudas:

    – ¿Siempre eres 100% responsable si tu pareja te ha sido infiel? Supuestamente es una persona con libre albedrío con capacidad de decidir en cada momento, ¿no?

    – Si ella ha sido infiel con otras parejas y contigo también. Obviamente, has atraído algo que refleja tus miedos. En el caso de que la ‘víctima’ de la infidelidad se desprenda del miedo, ¿la otra persona cambiará? (Lo veo dificil).

    – ¿Qué hacemos entonces cuando conocemos a una nueva pareja que ha sido infiel?

    Muchas gracias.

    1. Hola JC,
      Gracias por tus preguntas.

      La responsabilidad implica observación interna y comprensión profunda. Somos responsables cuando vemos la causa de nuestro malestar en nuestra forma de percibir la realidad. Es decir, la responsabilidad implica ausencia de victimismo y de culpa.

      Si sufro porque mi pareja me es infiel estoy pensando de forma equivocada. Es decir, mi pareja con su comportamiento está mostrándome esa forma de pensar errónea. Y lo hace a través del malestar que me causa. El sentimiento de malestar es el síntoma de que estoy dando valor a creencias erróneas sobre el amor. La creencia, por ejemplo, de que el amor es posesión.

      En este sentido eres 100% responsable de tu forma de percibir la realidad, sea ésta cual sea.

      Dice Lise Bourbeau que cuando nos sentimos traicionados, en la misma medida nos traicionamos a nosotros mismos y traicionamos a los demás.
      El sentimiento de traición no nace de lo que hace tu pareja. Lo que hace tu pareja está reflejando tu propio estado mental. La causa de tu sentimiento de traición está en tu mente, no está en lo que ocurre fuera de ti.

      Cuando cambias tu forma de percibir la realidad, cuando dejas de tener pensamientos erróneos respecto a la traición, tu experiencia de vida dejará de reflejarte esos pensamientos. Puede que esa persona siga siendo infiel en sus relaciones pero tú ya no estás con ella, por ejemplo.

      La experiencia de vida refleja nuestro estado mental. Es decir, nuestro estado mental no depende de lo que haga la otra persona. La otra persona no tiene que cambiar, el único que puede comprender y cambiar su forma de percibir la realidad eres tú.

      Si te dices a ti mismo que te has desprendido del miedo a la traición y tu pareja sigue siendo infiel, eso puede significar que aún sigues valorando esa creencia errónea. Es posible que te digas a ti mismo que lo has superado, y al mismo tiempo no seas capaz de ver que sigue siendo importante para ti mantener tus creencias equivocadas para reafirmar tu identidad o tu victimismo.

      Las personas que aparecen en nuestra vida reflejan nuestro estado mental. Si sigues conociendo personas infieles pregúntate si existe una herida inconsciente de traición que no has sanado todavía, y por eso la experiencia te muestra oportunidades para que te hagas consciente de tu herida.

      Un sentido abrazo,

  3. Muchas gracias. Información muy interesante y coherente. Personalmente creo que tengo una dependencia emocional y con esta información estoy seguro de poder cambiar :).

    1. Gracias, William, por tu comentario.
      La causa de nuestro malestar de pareja nunca está en el otro sino en nosotros mismos. Darnos cuenta de esa verdad es el primer paso para liberar al otro de satisfacer nuestras necesidades y empezar a cuidarnos y ocuparnos de nosotros mismos.
      Un abrazo.

  4. tengo una relación a distancia que recién comienza, nos vimos en persona una vez. El otro día al escribirle me dijo que no me había respondido porque estaba en compañía. Intuyo que me estaba diciendo que estaba con una mujer. No sé como gestionar esto. Es muy pronto para hablar de exclusividad, pero yo no siento deseos de estar con otras personas y me duele que él sí. No sé si preguntar a que se refirió con esa frase, porque sería entrar en un tema que me dolería y no sé que posición tomar, no quiero que me mienta tampoco. Entiendo que es probable que suceda pero me duele igual. Siento que de alguna forma me lo dio a entender porque se debe dar cuenta de mi deseo de «exclusividad», no lo veo como alguien manipulador y me parece una buena persona. Ante esto, si no quiero cambiarlo deberia cortar la relación? porque aceptarlo y seguir me produciría dolor. Qué es lo mas sano?

    1. Gracias Merlina por compartir la experiencia.
      Nuestras emociones son la base de nuestro crecimiento. Las emociones nos hablan de nuestros pensamientos erróneos y de nuestras creencias inconscientes.
      En ese sentido demos la bienvenida a todas nuestras emociones, aunque nos duela. Detrás de ese dolor hay una creencia errónea o equivocada acerca de lo que pensamos de nosotros mismos, del amor o la pareja.
      Es necesario que seas transparente con tus emociones y con tu pareja. El temor a hablar y comunicarte por miedo a sufrir no elimina el sufrimiento, sino que lo aumenta.
      Muéstrale los hechos de forma neutra, sin reproches y juicios, y luego dile lo que has sentido y lo que necesitas de la relación.
      El deseo de exclusividad es una exigencia. ¿Deseas estar con alguien que se sienta obligado a estar solo contigo?
      Como digo en el artículo, no amamos cuando exigimos.
      Al mismo tiempo le puedes expresar a tu pareja lo que necesitas de forma clara. No esperes que deba entender lo que no has expresado con claridad.
      Cuando a nuestra pareja le damos claridad acerca de lo que sentimos y deseamos le estamos haciendo un regalo para que se sienta libre de seguir o no a nuestro lado.
      Es un error creer que porque yo sienta la relación de una determinada manera, el otro debe sentir lo mismo.
      Mira alguno de mis artículos sobre CNV de este blog para aprender como comunicarte con tu pareja.
      En realidad, la finalidad de la pareja es trabajar juntos para necesitarnos cada vez menos. Al final el trabajo con la pareja es liberarle de cuidar mis necesidades.
      Un abrazo

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