Las 4 maneras que tienes de elegir pareja beomradio

Las maneras que tienes de elegir pareja – Vivir Amando Radio #3

Te presento un nuevo programa del Programa de radio VIVIR AMANDO

En esta entrevista hablo con Victor Adrián de las maneras que tenemos de elegir pareja.

El sistema de pensamiento del Ego

  • Observemos estas dos afirmaciones de Matide Garvich:
    • Un hombre elige una mujer porque es muy parecida a su madre y puede dejar de amarla porque se parece demasiado.
    • Una mujer elige a un hombre opuesto a su padre y puede dejar de amarlo si descubre que no lo es tanto.
    • El ego actúa desde la incoherencia y la contradicción: Busca pero no halles. No se puede escapar del ego desde su propio sistema de pensamiento.
    • En una relación de a dos damos lo que recibimos y pedimos lo que nos faltó repitiendo viejas escenas del drama de la niñez.
    • Hasta que no seamos conscientes del peso de nuestra historia infantil seguiremos relacionándonos con nuestra pareja de forma similar a la aprendida en la niñez.

Los 2 estados reactivos del Ego: Yo Padre / Yo Niño

  • Si nos inspiramos en el Análisis Transaccional podemos encontrar dos estados reactivos desde los que opera el ego a la hora de relacionarnos en pareja:
  • El estado padre/madre en el que actuamos o pensamos con los patrones aprendidos de los padres o figuras autoritarias. Este estado puede ser:
    • Crítico, cuando te gusta hacer críticas y juicios imponiendo tu criterio y tiendes a ver lo que está mal antes que lo que está bien.
    • Sobre-protector, cuando tiendes a proteger a tu pareja, cuidarla o recatarla porque la consideras débil. -> Te gusta ser el héroe.
  • El estado niño/niña en el que respondes a tu pareja como lo hacías cuando eras pequeño, con fantasía y poca racionalidad. Este estado puede ser:
    • Sumiso, cuando actúas desde tu necesidad de seguridad física o económica y agachas la cabeza con tal de recibir aprobación.-> Te gusta que te rescate el héroe.
    • Rebelde, cuando te enfrentas a la figura de autoridad y sientes que tienes que ir en contra de la norma a través de la ira, el estrés y la tensión.

Los 4 modelos de relaciones típicas

  • A modo de ejemplo los 4 tipos de relaciones más comunes son:
    • Padre/Madre Crítico – Niña/Niño Rebelde
    • Padre/Madre Crítico – Niña/Niño Sumiso
    • Padre/Madre Sobreprotector – Niña/Niño Sumiso
    • Padre/Madre Sobreprotector – Niña/Niño Rebelde
  • No se trata de que te identifiques con uno de estos modelos, solo observa tu tendencia natural a repetir en tus parejas lo que aprendiste en la infancia.
  • Una vez que entras en una dinámica es muy difícil salir porque el desempeño de un rol alimenta el rol del otro miembro. Ambos actúan desde el miedo que sienten.
  • Cada vez que se activa la herida interior de nuestro niño interior entramos en el modo reactivo del personaje sin darnos cuenta porque es una acción inconsciente.

Tipo 1: Padre/Madre crítico – Niño/Niña rebelde

  • Uno quiere imponer su criterio porque cree que el otro está equivocado (personaje padre autoritario)
  • Otro busca aprobación rebelándose contra la figura de autoridad (personaje niño rebelde)
  • Si durante tu infancia tuviste un padre autoritario y tu te rebelabas sin éxito, vas a buscar una pareja crítica para lograr de ella ese amor que no obtuviste en tu infancia.
  • Tu ego cree que así sanarás tu herida infantil si el otro acepta tu rebeldía, pero eso es imposible porque tu tu rebeldía despierta el autoritarismo del otro: cada uno hace lo que desea hacer según lo aprendido en la infancia.
  • Eliges una pareja muy parecida a la figura de autoridad de tu infancia que no te dio el amor que necesitabas y luego dejas de amarla porque se parece demasiado y no logras cambiarla.

Tipo 2: Padre/Madre crítico – Niño/Niña Sumiso

  • Uno quiere imponer su criterio porque cree que el otro está equivocado (personaje padre autoritario)
  • Otro busca seguridad física, emocional o económica sometiéndose a la figura de autoridad del otro (niño sumiso)
  • Actúas en tu relación desde tu necesidad de cariño y protección pero la sumisión te hace sentir vergüenza y humillación y adoptas entonces el rol de niño rebelde, surgiendo el conflicto.
  • Entonces el padre crítico se vuelve protector y amoroso hasta la ira del niño de calma volviendo al rol de sumiso y el otro recupera su rol de padre crítico. Y el juego comienza de nuevo.
  • Cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia: el ego de quien desea corregir se encuentra con el ego de quien desea ser corregido.

Tipo 3: Padre/Madre sobreprotector – Niño/Niña Sumiso

  • Alguien que quiere salvar a la pareja, cuidarla y rescatarla porque cree que el mundo es peligroso (padre sobreprotector)
  • Alguien que busca seguridad física, emocional o económica sometiéndose a la figura de autoridad del otro (niño sumiso)
  • Uno busca ser el héroe o heroína de la película y el otro busca ser el arquetipo de la princesa rescatada.
  • Actúas en tu relación desde tu necesidad de cariño y protección cuando te cansas de sentir la protección sientes vergüenza y humillación y adoptas entonces el rol de niño rebelde, surgiendo el conflicto.
  • Entonces el padre sobreprotector  se vuelve autoritario y critico. El niño rebelde se asusta y teme perder la seguridad volviendo al rol de sumiso al mismo tiempo que el otro recupera su rol de padre sobreprotector. Y el juego comienza de nuevo.
  • Cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia: el ego de quien desea cuidar y proteger se encuentra con el ego de quien desea ser protegido y cuidado.

Tipo 4: Padre/Madre sobrepotector – Niño/niña rebelde

  • Alguien que quiere salvar a la pareja, cuidarla y rescatarla porque cree que el mundo es peligroso (padre sobreprotector)
  • Otro que busca aprobación rebelándose contra la figura de autoridad (personaje niño rebelde)
  • Si durante tu infancia tuviste un padre autoritario y tu te rebelabas sin éxito, vas a huir de forma inconsciente de ese patrón de conducta critico en tus parejas. Buscarás una pareja protectora para lograr de ella ese amor que no obtuviste en tu infancia.
  • Tu ego cree que así sanarás tu herida infantil si el otro acepta tu rebeldía, pero eso es imposible porque tu tu rebeldía despierta el autoritarismo del otro: cada uno hace lo que desea hacer según lo aprendido en la infancia.
  • Eliges una pareja diferente a la figura de autoridad de tu infancia que no te dio el amor que necesitabas y luego dejas de amarla porque te das cuenta de que no es tan diferente como pensabas.

¿Por qué te enamoras del mismo tipo de persona?

  • Haces girar la rueda del hámster cuando no eres consciente del conflicto entre tu deseo del amor perfecto de tus padres y el resentimiento en contra de ellos.
  • Como el ratón vas a correr hacia los problemas que viviste en tu infancia para resolverlos y vas a creer que los atraes o que ellos te atraen.
  • Lo que te mueve a correr es el intento de reproducir la situación conflictiva de tu infancia con el único fin de corregirla.
  • Vas a buscar una pareja que te haga vivir las carencias afectivas del padre que no pudo dártelas. Por eso buscas parejas que no valoran el compromiso y te abandonan.
  • También vas buscar en esa pareja la atención y el cuidado que recibiste del padre que te hizo sentirte amado.
  • Al tratar de reproducir la situación de la infancia escoges inconscientemente a esas parejas que nunca te van a dar el amor maduro que tienes derecho a recibir.
  • Cuando sanas las heridas de tu niño interior re-experimentas las heridas de la infancia sin implicar a la pareja. Es necesario volver a sentir y experimentar el dolor del niño que fuimos.

La manera consciente de buscar pareja

  • No existe una manera para encontrar una pareja que aporte paz felicidad a tu vida.
  • Se trata de aprender a elegir aquellas opciones que más alineadas están con nuestra intención de ser felices.
  • Hay anhelos profundos que confundimos con el hecho de ser felices, como por ejemplo lograr que una pareja critica acepte mi rebeldía. Pero buscar esos anhelos causa mucho sufrimiento como hemos visto.
  • ¿Qué puedes hacer entonces?
  • Aprender sobre uno mismo, qué sientes, qué piensas, qué te gusta, qué es eso que no quieres ver de ti mismo, qué has estado arrastrando desde tu pasado porque te da miento observarlo y no has estado dispuesto a ver. Lo que no quieres hacer consciente te va a perseguir a lo largo de todas tus relaciones de pareja.
  • No vas a ser feliz en una relación de pareja hasta que no estés dispuesto a abrir todas las puertas y reconocer desde la honestidad si quieres realmente seguir en tu relación de pareja o no.
  • La finalidad de la pareja no es encontrar una relación perfecta sino aprovechar  cualquier oportunidad que te ofrece la vida para llevar a tu mente más allá de la idea que tienes de ti misma y de ti mismo.

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