Francisco Javier Gutiérrez

Cómo puede ayudarte una terapia de parejas

Cuando inicié mi primera terapia de parejas estaba convencido de que no iba a aprender nada de aquel proceso terapéutico porque yo no veía los problemas que mi pareja decía que teníamos.

Sin embargo la realidad fue muy distinta. Poco a poco fui descubriendo esos problemas y pude comprobar que había mucho dolor escondido dentro de mi.

Hacerme consciente de ese dolor no fue nada fácil. Pero una vez que puede observarlo no me responsabilicé de él, sino que hice culpable a mi pareja del dolor que sentía.

En este video quiero hablarte sobre el proceso terapéutico de una pareja.

Un proceso terapéutico es sobre todo un acontecimiento de primer orden en el que decides trabajar sobre las fuentes del dolor y del conflicto en lo más íntimo y recóndito de ti misma.

Lo que aprendí en aquella terapia fue que el dolor que me causaba mi pareja no estaba en mi compañero de vida, como pensaba. El dolor que me causaba mi pareja estaba dentro de mi.

Debajo del vídeo tienes la transcripción

Te espero en los comentarios y si crees que este video puede ayudar a más gente compártelo en las redes sociales.

Transcripción del vídeo

¿Tu pareja y tu tenéis conflictos tan a menudo que os estáis planteando la separación?

¿Piensas que una terapia de pareja podría ayudaros?

¿No sabes si debes hacer la terapia juntos o si sería mejor que la hicieras por separado?

En este video quiero hablarte sobre el proceso terapéutico.

¿Qué es un proceso terapéutico?

Un proceso terapéutico es sobre todo un acontecimiento de primer orden en el que decides trabajar sobre las fuentes del dolor y del conflicto en lo más íntimo y recóndito de ti misma.

El dolor que te causa tu pareja no está en tu compañero de vida, como pudieras pensar. El dolor que te causa tu pareja está dentro de ti.

Por eso ante problemas de convivencia debes poner atención en ti misma, en tu interior y en tu percepción de lo que ocurre a tu alrededor.

Una vez que ese trabajo esté hecho es muy posible que esa percepción de la realidad cambie y cuando cambias tu forma de mirar lo observado también cambia.

¿Qué ocurre cuando uno de los miembros no quiere iniciar su proceso terapéutico?

Si tu pareja no se siente preparado para iniciar una terapia debes respetar su decisión. Cada uno es diferente y la visión que tú tienes de la relación no tiene por qué coincidir con la suya.

Recuerdo que cuando fui a terapia por primera vez yo no sentía esa necesidad de ir a hablar con un desconocido y que mi pareja quería explorar.

Por eso digo que el proceso terapéutico es un proceso individual y personal.

Una relación de pareja la forman tres elementos, tú, él y la relación.

Tal vez sea conveniente que en las primeras etapas sea preferible que cada miembro de la pareja trabaje con un terapeuta diferente.

¿Por qué pienso que es mejor trabajar a solas con un terapeuta?

Cuando trabajas solo con una persona se mantiene esa imparcialidad necesaria y esencial para que la ayuda y acompañamiento sea efectivo.

A veces es difícil mantener la neutralidad y se despiertan sutiles proyecciones y preferencias por una de las partes.

Recuerdo cuando era paciente en mis terapias de pareja que a veces pensaba que el terapeuta mostraba más simpatía por el otro que por mí, sin darme cuenta de que solo era una proyección de mi propio miedo a no saber hacer las cosas bien.

Recuerda la máxima que dice:

El que tiene un problema con el otro en realidad lo tiene consigo mismo. Clic para tuitear

Por ejemplo, si me siento invadido puedo poner el foco en quien me invade o puedo poner la atención en mi dificultad para poner límites.

Yo no me di cuenta de eso hasta que fui a terapia, porque de entrada toda la responsabilidad del conflicto la proyectaba en el otro y no en mí.

Cuando trabajas de forma equilibrada contigo misma puedes resolver tus conflictos propios y desde ahí resolver tus conflictos de pareja con una visión más amplia.

Esto no quiere decir que no pueda acompañarte tu pareja en algunas sesiones para que podáis enfrentar vuestros respectivos puntos de vista en compañía del otro.

No olvides que nuestra pareja no puede ser nuestro mejor terapeuta como tampoco lo pueden ser tus amigos o familiares.

La figura del acompañante terapéutico debe ser ajena a cualquier implicación de tipo personal.

Cuando estas implicaciones existen no puedes crear ese espacio de confianza y aceptación sin juicios ni exigencias que tú necesitas.

Voy a mostrarte un ejemplo:

El caso de Carmen

Carmen viene a la consulta porque se quiere separar de su pareja.

Ella está convencida de que su marido no la quiere.

Hace mucho tiempo que dejaron de tener relaciones sexuales.

Carmen dice también que discuten continuamente y que cada día se siente peor porque su marido la hace sentirse culpable de todo lo que ocurre.

¿Cuál debería ser la labor del terapeuta?

¿Tal vez escucharla y apoyarla en su idea de separación para que deje de sufrir cuanto antes?

El terapeuta puede trabajar con Carmen de forma individual, ayudándola a ser consciente de su necesidad de poner límites.

¿Qué preguntas podría hacer a Carmen el terapeuta para que ella pudiera observarse a sí misma?

  • ¿Reconoces en tus anteriores parejas un conflicto similar al que tienes con tu pareja actual?
  • ¿Cómo viviste la relación de pareja de tus padres?
  • ¿Mantendrías tu relación de pareja si tuvieras recursos económicos abundantes?
  • ¿Te sientes capaz de vivir en soledad o sientes que debes buscar a otra pareja enseguida?
  • ¿Reconoces algún sentimiento de rencor no resuelto que aún sigue generando sufrimiento?

De este modo Carmen podrá observar su relación desde su ser más profundo.

Es posible que deje de sentirse una víctima de su marido y asumir su propia responsabilidad en lo que ocurre para así alcanzar autonomía y poder dentro de la relación.

Será entonces cuando pueda decidir plenamente si se separa o no. Y será una decisión tomada conscientemente desde la mujer entera que es y no desde la mujer que se siente víctima de las circunstancias.

Para terminar, te diré que el proceso terapéutico por excelencia es aquel que te permite abrir tu corazón y mirar al otro de forma compasiva sin reproches ni rencores ocultos.

¿Y tú qué crees que debería hacer Carmen?

Responde abajo en los comentarios.

Si te ha gustado el vídeo suscríbete a mi canal de Youtube.

Si no lo has hecho aún apúntate al blog y recibe totalmente gratis el video curso 4 MANERAS DE EVITAR UNA DISCUSIÓN CUANDO SIENTES QUE TU PAREJA NO TE ENTIENDE, y además no te perderás materiales muy prácticos y únicos que no ofrezco en otro lugar.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable » Francisco Javier Gutierrez
Finalidad » gestionar los comentarios.
Legitimación » tu consentimiento.
Destinatarios » los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de SiteGround (proveedor de hosting de franciscojaviergutierrez.com) dentro de la UE. Ver política de privacidad de SiteGround. (https://www.siteground.es/privacidad.htm).
Derechos » podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.