4 modelos equivocados de pareja que buscas sin darte cuenta

Esto es lo que te cuento en el vídeo

¿Por qué te eliges un modelo de relación concreto cuando decides tener una pareja?

Existen unos cuantos modelos o dinámicas de relaciones típicas que se producen en el seno de las parejas. Es posible que uno de estos modelos sea el que tú buscas vivir cuando te enamoras.

¿Quieres descubrirlo?

Soy Francisco Javier Gutiérrez de franciscojaviergutierrez.com y en este video voy a mostrarte las películas típicas que se viven en una relación de pareja. De este modo podrás comprender por qué actúa así tu personaje. Solo observando el sistema de pensamiento del ego puedes alejarte de él.

El sistema de pensamiento del Ego

Observa estas dos afirmaciones:

  • Un hombre elige a una mujer porque es muy parecida a su madre y puede dejar de amarla porque se parece demasiado.
  • Una mujer elige a un hombre opuesto a su padre y puede dejar de amarlo si descubre que no lo es tanto.

Así actúa el ego desde la incoherencia y la contradicción. Dice UCDM que el lema del ego es: Busca pero no halles.

No se puede escapar del ego desde su propio sistema de pensamiento.

Einstein decía que no puede resolverse jun conflicto desde el mismo nivel de consciencia con el que fue creado.

Esta forma de comportamiento que nos causa dolor podemos cambiarlo si somos capaces de profundizar en nosotros mismos.  

¿Cómo podemos profundizar en nosotros mismos?

Siendo conscientes de que lo que nos impide vivir plenamente de adultos es precisamente lo que nos faltó de niños.

Dice Matilde Garvich que en una relación de a dos damos lo que recibimos y pedimos lo que nos faltó, repitiendo viejas escenas del drama de la niñez.

Cuando somos conscientes de eso es cuando podemos dejar de proyectar en el otro la causa de nuestro malestar y desarrollar los recursos necesarios para responsabilizarnos de nuestros sentimientos.

Muy pocas veces nos detenemos a pensar seriamente: ¿Quién soy yo en realidad? ¿Qué quiero para mí?

Mientras seamos inconscientes de lo poco que nos conocemos tampoco podemos conocer al otro ni permitirle que nos conozca.

Hasta que no salte a la luz de nuestra conciencia el peso de nuestra historia infantil, seguiremos relacionándonos con nuestra pareja de forma similar a la aprendida de la niñez

Matilde Garvich

Como hemos visto el ego es un personaje de hábitos.

Nuestro personaje aprendió de los padres una determinada manera de relacionarse en pareja, y aunque esa forma de relación le cause sufrimiento y dolor la considera normal.

La tendencia natural del ego es considerar que esa forma de estar en pareja es el modelo a seguir o todo lo contrario.

Recuerda las dos afirmaciones que te dije al principio:

  • Un hombre elige a una mujer porque es muy parecida a su madre y puede dejar de amarla porque se parece demasiado.
  • Una mujer elige a un hombre opuesto a su padre y puede dejar de amarlo si descubre que no lo es tanto.

¿Con cuál de estos dos modelos de relación te identificas?

Los 4 modelos de relaciones típicas

A modo de ejemplo, solamente, voy a mostrarte 4 de los tipos de relaciones más comunes con las que nos encontramos a la hora de formar una pareja.

  • Padre/Madre Crítico – Niño/Niña Rebelde
  • Padre/Madre Crítico – Niño/Niña Sumiso
  • Padre/Madre Sobreprotector – Niño/Niña Sumiso
  • Padre/Madre Sobreprotector – Niño/Niña Rebelde

No se trata de que te identifiques con uno de estos 4 modelos. Solo quiero que observes tu tendencia natural a repetir en tus relaciones de pareja lo que aprendiste a lo largo de tu infancia.

Lo que une a estas 4 dinámicas o películas es que las 4 generan sufrimiento y estrés.

Una vez que entramos en una dinámica es muy difícil salir porque el rol que adoptas en cada una de ellas alimenta el rol que adopta la otra parte de la pareja.

Es decir, ambos personajes en la pareja actúan desde el miedo que sienten, de esta manera el miedo de uno retroalimenta el miedo del otro.

Y si no nos damos cuenta podemos estar jugando a este juego toda nuestra vida.

Cada vez que se activa la herida interior de nuestra niñez entramos en el modo reactivo, el modo del personaje, del MiniYo y en función de eso adoptamos un rol u otro dentro de la relación.

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Este comportamiento reactivo o de rol es inconsciente por lo que nadie es culpable de actuar de una determinada manera la relación. Solo seguimos patrones de conducta aprendidos.

Nos movemos hacia lo que conocemos aunque nos cause sufrimiento porque nuestro personaje cree que tiene razón como vimos en vídeos anteriores cuando te hablaba de la forma que tiene el ego de recrear los escenarios de dolor de la infancia.

TIPO 1: Padre/Madre Crítico – Niño/Niña Rebelde

Esta relación es la misma que se produce entre un padre/madre que quiere imponer su modelo de conducta ante un hijo que se rebela.

Este modelo de relación se produce entre dos personas que tienen polaridad dominante y la una se identifica con la figura paterna o materna de su infancia y la otra se identifica con la figura del niño o la niña.

Es decir:

  • alguien que le gusta imponer su criterio porque cree que el otro está equivocado (personaje o MiniYo autoritario)
  •  y alguien que busca aprobación rebelándose contra la figura de autoridad que representa el primero (personaje o MiniYo rebelde)

El sentimiento de autoridad del que adopta el rol de Padre/Madre crítico lo puede dar el nivel económico, la edad, o la posición social.

Por ejemplo, si durante tu infancia tuviste una figura materna o paterna de autoridad que imponía su norma con rigidez y tú te rebelabas sin éxito, es posible que quieras repetir de forma inconsciente ese patrón de conducta en tus parejas. De este modo vas a buscar una pareja autoritaria para lograr de ella ese amor que no obtuviste en tu infancia.

Tu MiniYo, tu personaje, cree que con una pareja autoritaria podrás sanar tu herida infantil si consigues que ella acepte tu rebeldía.

Pero ese deseo es inútil porque la rebeldía de uno despierta el autoritarismo del otro y el conflicto está garantizado.

El juego se produce porque el ego de quien pretende corregir se encuentra con el ego de quien se resiste a ser corregido.

De este modo se produce la interacción que es la causa de conflicto y también la causa del beneficio inconsciente porque cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia.

Es decir, eliges a una pareja muy parecida a la figura de autoridad de tu infancia que no te dio el amor que necesitabas y luego dejas de amarla porque se parece demasiado y no logras cambiarla.

TIPO 2: Padre/Madre Crítico – Niño/Niña Sumiso

Esta relación es la misma que se produce entre un padre/madre que quiere imponer su modelo de conducta ante un hijo que se rebela.

Este modelo de relación se produce entre una persona que tiene polaridad dominante, más masculina, y se identifica con la figura de autoridad materna o paterna de la infancia y otra que tiene polaridad sumisa y la se identifica con la figura del niño o la niña.

Es decir:

  • alguien que le gusta imponer su criterio porque cree que el otro está equivocado (MiniYo autoritario)
  •  y alguien que busca seguridad física, emocional o económica sometiéndose a la figura de autoridad que representa el primero (MiniYo sumiso)

Si eres del tipo niño/niña sumiso actúas también desde tu necesidad de aprobación, de cariño, de ser cuidado, mimado y comprendido.

Lo que suele ocurrir es que quien desempeña el rol de sumiso se cansa un día de jugar a ese rol porque siente vergüenza y humillación.

Ante esas emociones el personaje sumiso puede reaccionar con ira, es decir adopta el rol de niño rebelde creándose el conflicto.

Ante esta rebeldía quien hacía el papel de autoridad crítica se vuelve protector y amoroso. Esta protección calma la ira del niño rebelde que vuelve a su rol de sumiso al mismo tiempo que el otro recupera su rol de autoritario. Y el juego comienza de nuevo.

El juego se produce porque el ego de quien pretende corregir se encuentra con el ego de quien desea sentirse seguro. De este modo se produce la interacción que es causa de conflicto y beneficio porque cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia.

El bullying, el acoso escolar o la violencia en la pareja es una dinámica de relación que se encuentra en este tipo de modelo.

TIPO 3: Padre/Madre Sobreprotector – Niño/Niña Sumiso

Este modelo de relación se produce entre una persona que tiene polaridad conciliadora, más femenina, y se identifica con la figura protectora materna o paterna de la infancia y otra que tiene polaridad sumisa y la se identifica con la figura del niño o la niña.

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Es decir:

  • alguien que quiere salvar a la pareja, cuidarla y rescatarla porque cree que el mundo es peligroso (MiniYo sobreprotector)
  •  y alguien que busca seguridad física, emocional o económica sometiéndose a la figura de autoridad que representa el primero (MiniYo sumiso)

El padre/madre sobreprotector busca ser el héroe o heroína de la película mientras que el niño/niña sumiso busca ser el arquetipo de la princesa rescatada.

Lo que suele ocurrir es que quien desempeña el rol de sumiso se cansa de jugar a ese rol, se canse de que el otro lo proteja continuamente y sienta vergüenza y humillación, y antes esas emociones puede reaccionar con ira que es el motor de la rebeldía creándose el conflicto.

Ante la rebeldía del sumiso, el personaje que hace de figura protectora se vuelve autoritario y crítico. El personaje niño rebelde entonces se asusta y por miedo a perder su seguridad recupera su rol de sumiso al mismo tiempo que el otro recupera su rol de protector.

El juego se produce porque el ego de quien necesita proteger y cuidar se encuentra con el ego de quien desea sentirse seguro y cuidado.

De este modo se produce la interacción que es causa de conflicto y beneficio porque cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia.

TIPO 4: Padre/Madre Sobreprotector – Niño/Niña Rebelde

Este modelo de relación se produce entre una persona que tiene polaridad conciliadora y más femenina que se identifica con la figura protectora materna o paterna de la infancia y otra persona que tiene polaridad rebelde y más masculina y se identifica con la figura del niño o la niña.

Es decir:

  • alguien que quiere salvar a la pareja, cuidarla y rescatarla porque cree que el mundo es peligroso (MiniYo sobreprotector)
  •  y alguien que busca aprobación rebelándose contra la figura de autoridad que representa el primero (personaje o MiniYo rebelde)

Por ejemplo, si durante tu infancia tuviste una figura materna o paterna de autoridad que imponía su norma con rigidez y tú te rebelabas sin éxito, es posible que quieras huir de forma inconsciente de ese patrón de conducta crítico en tus parejas. De este modo vas a buscar una pareja sobreprotectora para lograr de ella ese amor que no obtuviste en tu infancia.

Tu MiniYo, tu personaje, cree que con una pareja sobreprotectora podrás sanar tu herida infantil si consigues que ella acepte tu rebeldía.

Pero ese deseo es inútil porque tu rebeldía despierta el autoritarismo del otro y el conflicto está garantizado.

El juego se produce porque el ego de quien necesita controlar, proteger y cuidar se encuentra con el ego de quien se resiste a ser corregido y controlado.

De este modo se produce la interacción que es la causa de conflicto y también la causa del beneficio inconsciente porque cada uno hace lo que desea hacer según los modelos de relación aprendidos en la infancia.

Es decir, eliges a una pareja diferente a la figura de autoridad de tu infancia que no te dio el amor que necesitabas y luego dejas de amarla porque te das cuenta de que no es tan diferente como pensabas.

Lo que puedes hacer para encontrar una pareja feliz

Ya te he mostrado los 4 patrones de pareja típicos.

Como te dije antes no se trata de que te identifiques con uno de estos 4 modelos. Solo quiero que observes tu tendencia natural a repetir en tus relaciones de pareja lo que aprendiste a lo largo de tu infancia.

Lo que une a estas 4 dinámicas o películas es que las 4 generan sufrimiento y estrés.

Estos cambios de un rol a otro dentro de la relación de pareja suelen ser muy frecuentes y convierten la relación en una montaña rusa emocional sin que ninguno de los miembros se dé cuenta de que actúan de modo inconsciente, ya que simplemente están siguiendo un guion previamente aprendido.

¿Significa esto que las parejas con un alto nivel de contraste no pueden ser felices?

No. Claro que no.

Este alto nivel de contraste entre los miembros de las pareja puede observarse como una oportunidad para que cada uno abandone sus dinámicas de tener razón y empiece a jugar a ser feliz en la relación.

Lo que puedes hacer:

Para que estas parejas puedan encontrar un camino dichoso en su relación deben hacer dos cosas:

  • Primero, darse cuenta de que ambos están actuando desde el juego de tener razón
  • y segundo, deben aprender a tomar decisiones alineadas con su intención de ser felices.

Para encontrar esa salida se requiere desarrollar algunas de nuestras cualidades del Ser como la valentía, la paciencia y la perseverancia.

Si buscas pareja y quieres abandonar tus patrones de comportamiento aprendidos en la niñez, observa los siguientes pasos:

  • Averigua cuál es el rol que tus últimas parejas han ocupado dentro de la relación.
  • Observa cuál es el rol que tú misma o tú mismo has ocupado.
  • Y si ya tienes pareja observa cuál es el rol que estás viviendo en tu relación actual.
Lee este post relacionado:  Cómo dejar de atraer relaciones de pareja conflictivas

De este modo puedes darte cuenta de cuál es el rol de pareja hacia el que se inclina tu ego de forma inconsciente y cuáles son las necesidades no cubiertas en tu infancia que buscas en el otro para que las satisfaga.

Esta es la manera consciente de elegir pareja

Hasta ahora hemos hablado de la forma normal de elegir pareja. Esta manera de elegir pareja es la forma inconsciente o reactiva que tiene el ego de actuar.

La manera proactiva o consciente que tienes de elegir pareja no tiene una forma predeterminada.

Fíjate que si tuviera una forma el ego podría apropiarse de ella para seguir teniendo razón en la relación y creando conflicto.

La manera consciente de elegir pareja tiene que ver con tu propósito de vida.

Entiendo que el propósito de la Existencia es ser feliz y alcanzar la paz interior.

Este propósito solo puedes lograrlo a través de la autorrealización personal y el aprendizaje.

Estudiar este curso forma parte de tu camino hacia al autorrealización personal.

Por lo tanto la manera proactiva o consciente de elegir pareja es aquella que se encuentre alineada con ese propósito.

Lamentablemente este modo de elegir pareja no surge de forma espontánea, sino que requiere ser aprendido.

Es decir, no surge de ti a no ser que hayas llegado a un determinado nivel de consciencia personal en el camino de tu autorrealización.

Y si ya has llegado a ese nivel de autorrealización ya te habrás dado cuenta de que  no ha sido por casualidad sino por una decisión consciente.

Todo lo que has aprendido hasta ahora es la forma automática de elegir pareja. Esa es la manera cuyo propósito es crear conflicto en la relación porque es la forma que te dicta el personaje, el MiniYo

Pero no esperes que en el modo consciente de elegir pareja van a desaparecer los impulsos o las tendencias naturales del personaje que hemos visto hasta ahora.

Esto es así porque el personaje, el MiniYo actúa independientemente de nuestra voluntad, porque son patrones aprendidos de forma inconsciente y por eso mismo que vengan o no es independiente de lo que pensemos y deseemos.

¿Cómo es la manera proactiva o consciente de elegir pareja?

La manera proactiva es aprender a elegir aquellas opciones que más alineadas están con nuestra intención de ser feliz.

Te lo repito:

La manera proactiva de elegir pareja es aprender a elegir aquellas opciones que más alineadas están con nuestra intención de ser feliz.

A la vida le da igual que tengas pareja o no. La vida lo que quiere es que ames y seas feliz.

¿Significa que si no encuentro pareja puedo ser feliz igualmente?

Sí. Puedes ser feliz sin tener pareja.

Es verdad que hay realidades interiores, anhelos profundos, que nos hacen sentir bien y que tal vez confundimos con el hecho de ser felices.

Pero ya has comprobado que luchar por esos anhelos te ha producido mucho sufrimiento.

Entonces pregúntate primero si conseguir eso que deseas está alineado con tu intención de ser feliz.

Pero para mí la felicidad está en tener pareja, podrías decirme.

Y yo te digo que lo único que motiva la decisión de tener pareja es la Intención de Ser Feliz.

Cuando actúas de esta manera, aprendes que todo en la vida está encaminado a dicho propósito, incluso el hecho de tener pareja.

Toda persona que elijas para formar una pareja que está alineada con tu intención de ser feliz puede ser una pareja adecuada para ti, aunque desde la perspectiva del ego pueda parecerle algo descabellado.

¿No te ha pasado nunca que has tenido un pretendiente que te ofrecía paz y seguridad y tú en cambio solo tenías ojos para aquel que te creaba desdicha?

Así actúa el ego. Recuerda lo que de dije al principio de este video, el lema del ego es Busca, pero no halles.

¿Por qué entonces te atrae quien no puede ofrecerte paz?

Porque necesitas aprender algo de esa persona. Nos sentimos atraídos hacia esas personas que activan nuestro aprendizaje.

Por ejemplo, tal vez lo que te atrae de esa persona es su autoridad y su poder porque tú crees que necesitas protección y cuidados.

Cuando aprendas que no necesitas el cuidado de nadie, y descubras que esa sensación de limitación y carencia es una creencia aprendida en la niñez, es posible que la figura de autoridad protectora deje de resultarte atractiva.

Cuando te atrae el contraste de poder y seguridad es porque esa persona te está mostrando esas cualidades tuyas que tú necesitas potenciar y desarrollar.

Mientras sigas pensando que tienes razón al desear sentirte especial, protegida o protegido, estás cerrando las puertas a tu propio aprendizaje.

La felicidad es consciencia de evolución y si no sentimos que evolucionamos no podemos ser felices.

Termino este video con una canción de Fangoria que dice:

Y por mucho que he intentado cambiar, la pereza puede más.
Es tan cómodo llorar y culpar a la mala suerte, a la fatalidad.
No soy yo, son los demás.

Es curioso con qué facilidad nos autoengañamos para evitar afrontar lo que es verdad:
que soy yo, no los demás.

Ya conoces las dos maneras que tienes de elegir pareja, la manera inconsciente o del ego y la forma consciente o del ser.

Ahora te toca decidir cuándo vas a empezar a ser feliz.

Te dejo esta pregunta: ¿Cuándo vas a empezar a ser feliz?

Respóndeme en los comentarios o escríbeme un email.

Responder a esa pregunta es esencial

Hasta el próximo vídeo.

Ubuntu!

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