Dicen las estadísticas que con el fin del verano llega también el fin del amor en muchas parejas.

Con el testimonio de 9 mujeres quiero recuperar aquello que eso viejos amores nos dejaron y que tal vez, solo tal vez, no hemos sabido agradecer aún.

Dale al Play

Quiero agradecer a todas y cada una de ellas que hayan aceptado el reto de observarse a sí mismas y convertir su experiencia en un hermoso espejo en el que todos podemos mirarnos también.

¿Por qué siempre te enamoras del mismo tipo de persona que te hace sufrir?

VIDEO-CURSO GRATUITO

12 Respuestas esenciales para sanar tus heridas de Amor

Mª José Mochón: tantrayyoga.com

Mª José MochónMª José es maestra en atravesar el miedo y sacudirse esa vergüenza que te hace creer que no eres buena ni válida. 

 

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Qué buena pregunta Francisco Javier.

Todas, absolutamente todas nuestras relaciones están contaminadas por nuestro/a niño/a interno/a herido/a.

No hay una relación de AMOR VERDADERO si no hemos sanado nuestro niño interno.

Pero eso yo no lo sabía cuando me separé de mi primer marido. En esos días yo creía que mis malentendidos con él eran por él, por su no apertura, por no querer crecer, por no acompañarme en mi proceso y en realidad, después de mi trabajo de sanación con mi niña interior, lo que yo tenía es un terrible miedo al abandono, a caminar sola en mi proceso, a no sentirme valorada, amada, válida…. ahora sé que eran las carencias que viví en mi infancia.

Nuestras parejas pasadas y actuales vienen a mostrarnos el trabajo de evolución y crecimiento personal que nos queda pendiente. Aprender eso me ha dado poder.

Mi felicidad ya no depende de mi pareja. No soy un ser pasivo esperando amor, esperando que me amen, esperando que me reconozcan. Ahora me amo a mi misma y esa luz se irradia tanto que hace que los demás se enamoren de mí.

Vale, vale… no siempre es así 🙂 Hay muchos días que no me amo, que me trato mal y entonces ¡zas! compruebo de nuevo como vuelvo a atraer eso a mi vida. Así que, si hay algo que he aprendido con mi separación, es comprender que el poder está siempre en mí y que el camino es el trabajo de sanación con la niña interior que vive conmigo.

Así que creo que hay que grabarse a fuego la frase: EL PRIMER AMOR ES EN UNO, ES SIEMPRE CON UNO. Y esa es mi misión de vida, seguir evolucionando hasta poder llegar a decir un día:

Mi amado puede hacer lo que desee. Yo le amaré siempre. Con toda mi alma. No importa lo que haga, donde esté, con quien viva… He aprendido que mi amor no depende del tuyo. No hay nada que puedas hacer para que yo deje de amarte. No te usaré más como objeto de mis conflictos y mis carencias. No me puedes traicionar a mí. Puedes traicionarte a ti mismo. Esa es la clave. Cada cual libre y responsable. Ya no es época de mendigar amor.”

Saber más acerca de Mª José Mochón
Visitar el blog de Mª José: tantrayyoga.com

Ana Vico: befullness.com

Ana te ayuda en esas áreas de tu vida que te generan conflicto enseñándote a reprogramar tu mente para que tengas una vida más consciente y plena.

Ana Vico

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Me di cuenta que así no quería vivir el resto de mi vida, que merecía algo más, que una relación de pareja era mucho más que lo que tenía en ese momento… Discutir por pequeñeces, día tras día, me quemó.

En mi interior, mi yo esencial me gritaba “sal de aquí, mereces algo mejor”. Así que corté esa relación tóxica y aprendí a valorarme más.

Desde entonces, vivo plenamente.

 

Saber más acerca de Ana Vico
Visitar el blog de Ana: befullness.com

Eva Barques: begreenchica.com

Eva aprendió a llevarse bien con su cuerpo sanando su problemática relación emocional con la comida y te enseña cómo puedes sanarte tú también.

Eva Barques

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Principalmente que mi felicidad depende sólo de mí.

Que es un error culpar a la otra persona de tus miedos, inseguridades y de tu infelicidad.

Que soy responsable de mi vida en cada momento.

Que mis decisiones, y no las de otros, me han llevado a donde me encuentro en cada momento, que no es sano eludir esa responsabilidad.

Que nadie puede “hacerme feliz”, en realidad, si yo no siento esa felicidad nacer en mi interior.

Que siempre que ponemos nuestra felicidad a depender de otras personas, otras cosas, y otras experiencias externas a nosotros estamos “vendidos” a expensas de sus fluctuaciones constantes.

Fortaleciéndome yo fortalezco mis relaciones.

Si no me miro a mi misma y me responsabilizo de todo lo que me condujo a la ruptura es muy probable que vuelva a repetir la misma historia en la siguiente relación.

Entender esto me llevó mucho tiempo en soledad.

Ahora, en mi relación actual, si detecto fricciones ya “conocidas”, les doy la bienvenida y las utilizo como señales muy valiosas de por dónde tengo que empezar a trabajarme, dejar de repetir esa conducta, crecer en esa faceta escuchando a la otra persona que en realidad está ahí para enseñarme.

Saber más acerca de Eva Barques
Visitar el blog de Eva: begreenchica.com

Victoria Pérez: planetavital.com

Victoria es experta en naturopatía, medicina china y desarrollo personal y ayuda a los profesionales de las terapias naturales formándoles en su andadura como terapeutas.

Victoria Pérez¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Aprendí cómo mis miedos, mi ego miedoso y receloso, puede interferir y hacer que lo más sencillo parezca muy difícil.

Aprendí que debo amarme a mí misma antes de pretender amar a nadie más, que debo respetar mis espacios, mis valores, mis objetivos, para poder después compartirlos y compartir los de la otra persona.

Aprendí que darte no significa olvidarte.

 

Saber más acerca de Victoria Pérez
Visitar el blog de Victoria: planetavital.com

Ana Costa: zonamindful.com

Ana tiene para ti una zona libre de estrés, un remanso de paz y tranquilidad lleno de recursos para que recargues tus pilas y de desconectes de las preocupaciones del día a día.

Ana Costa

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Mi ruptura de pareja fue para mí un proceso muy largo, doloroso y difícil. Me costó muchísimo y, cuando por fin lo hice, durante mucho tiempo me sentí muy mal, porque, no podía quitarme de encima el sentimiento de fracaso, de culpa y de inutilidad.

Yo había estado programada toda mi vida para hacer lo que se esperaba de mí: ser una buena chica y una buena estudiante, conseguir un buen trabajo, casarme, tener hijos y acabar felices y comiendo perdices con mi marido para siempre.

Pero, asumir que mi relación de pareja se había terminado, era romper ese cuento de hadas y no cumplir con mi parte del guion. Yo me había casado para toda la vida, y terminar mi relación, no entraba en mis cánones de lo que era correcto y adecuado. No era lo que debía hacer, no era lo que me habían enseñado, y eso me hacía sentir fatal.

Por ese motivo, atreverme a dar por fin ese paso que tanto me asustaba, me dejó con el enorme peso de sentir que había fracasado en mi vida y había decepcionado profundamente a quienes me rodeaban.

No fue hasta pasado un tiempo que me di cuenta de que, aquel proceso que me había dolido y costado tanto, en realidad, también había sido lo que más me había enseñado de mí misma y lo que más me había hecho crecer. Y dejé de verlo como un fracaso, para empezar a verlo como un enorme aprendizaje de muchas cosas sobre mí que hasta ese momento había ignorado y que eran importantísimas en mi vida.

Después de haberme atrevido a dar aquel paso de romper una relación en la que no me sentía feliz, descubrí que, por primera vez, había sido capaz de enfrentarme a mis miedos más profundos y había sido capaz de escuchar mi propia voz y de honrarla por encima de todo, para tomar por fin las riendas de mi propia vida y empezar a vivir la vida que yo quería de verdad vivir, y no la que otros habían diseñado para mí.

Empecé a comprender quién era yo en realidad, qué necesitaba y qué quería de verdad. Y empecé a dejar de ser la que otros esperaban que fuera, y dejar de querer agradar a otros a costa de renunciar a mí misma, para permitirme SER yo misma. Y esa es la lección más importante que la vida me ha podido enseñar jamás, porque, sin ese primer paso, ninguna relación estable, duradera y feliz es posible. Ni con otro, ni conmigo.

Y, desde ese profundo conocimiento interior, aprendí algo fundamental e importantísimo para mis relaciones futuras: que mi gran error había sido fundamentar mi relación en la necesidad, el miedo a estar sola y el apego, y no en el AMOR incondicional hacia mí y hacia el otro. El gran error había sido esperar a que el otro me amara y me aceptara, cuando yo misma no era capaz de hacerlo. Porque, si yo no me aceptaba a mí misma, tampoco podía aceptar al otro y, entonces, la relación se iba a basar en la dependencia y la necesidad y no en el auténtico AMOR. Y así, solo nos iba a aportar sufrimiento e infelicidad, y no crecimiento, enriquecimiento mutuo y felicidad. Nos iba a empequeñecer y no a hacernos crecer.

Comprendí que no podía habernos ido bien, si mi pareja o yo nos exigíamos mutuamente cambiar para ser como el otro esperaba. Y si ese era el paso obligado para poder continuar juntos, porque no sabíamos simplemente aceptarnos tal y como éramos, entonces, una relación feliz era inviable. Cuando no podíamos ser nosotros mismos y debíamos de renunciar por el otro a cosas que formaban parte de nuestros valores fundamentales y de nuestra propia esencia, entonces, ese era el camino para el sufrimiento y no para la felicidad juntos.

Después de mucho trabajo interior, descubrí por fin que, en una relación feliz prevalece la aceptación incondicional mutua. Y eso para mí es el verdadero AMOR. Ambos miembros de la pareja crecen y se aportan mutuamente a sí mismos con libertad. Existe la confianza de aportarnos lo mejor de nosotros mismos, y también, de poder mostrar lo peor, sabiendo que el otro no dejará de amarnos por eso, ya que nos aceptamos mutua y completamente tal y como somos. Sin reproches, sin exigencias, sin condiciones. Ambos podemos simplemente SER nosotros mismos, tal y como somos, sin la necesidad de exigirle al otro que cambie para que sea como yo quiero, ni de sentir que yo debo de cambiar para que el otro me quiera.

Pero, lo más importante de todo es que comprendí que, el paso previo e imprescindible para conseguirlo es empezar por mí misma. El proceso va de dentro hacia afuera y no al revés. Primero me amo incondicionalmente yo, me permito ser yo, me acepto tal y como soy, y entonces, y solo entonces, podré también amar incondicionalmente al otro, aceptarle y permitirle SER quien es.

Para ello, me hizo falta trabajar mucho en mí y aprender a quererme y aceptarme. Tuve que interiorizar, aceptar y respetar mis derechos asertivos básicos y comprender que también el otro los tiene. Y que yo respeto los míos y los suyos y el otro respeta los suyos y los míos.

Y, cuando ambos hacemos este recorrido, entonces, y solo entonces, estamos listos para el AMOR CON MAYÚSCULAS.

Saber más acerca de Ana Costa
Visitar el blog de Ana: zonamindful.com

Lourdes Lacalle: lourdeslacalle.com

Lourdes es capaz de demostrarte que puedes dar un giro de 360 º a tu vida, tengas la edad que tengas, enseñándote a cambiar tus creencias, tus actitudes y tus pensamientos.


Lourdes Lacalle
¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Son muchas las cosas que he aprendido a raíz de mis separaciones. Junto con la muerte de mi padre han sido los tres momentos de mi vida en la que he sentido más dolor y para mi han sido más difíciles de superar. También con los que más he crecido.

Mi primer aprendizaje ha sido que cuando algún obstáculo se pone en mi camino es una oportunidad la que aparece, cómo un regalo que me trae la vida,  algo que necesito, aunque en un primer momento no pueda verlo. Esto hace que pueda vivirlo de forma diferente incluso cómo una aventura.

He aprendido a valorar a los hombres y lo importantes que son en mi vida a pesar de las dificultades para entenderme con ellos.

A darme cuenta que para que una relación de pareja funcione ante todo necesito valorarme yo y tener mi propio proyecto de vida. Ser coherente en esto. Que mi valor no dependa de la evaluación del otro.

He descubierto que mis temores acerca de las puertas que podían cerrarse por tomar la decisión de separarme eran infundados. Precisamente mi situación emocional debido a mi mala relación de pareja era la que hacía que esas puertas estuvieran cerradas antes y al tomar la decisión el efecto fue el contrario: todas empezaron a abrirse.

A respetar las elecciones del otro y mi derecho a elegir y responsabilizarme de las mías.

He aprendido a decir que “no”, y no hacerme cargo de lo que entiendo no me corresponde.

Lo importante que es una buena comunicación para que cualquier relación humana funcione y en especial la de pareja. Escuchar para que las distancias entre uno y otro no crezcan. No dejar que se acumulen asuntos sin resolver. Facilitar esas conversaciones profundas que necesitamos tener para poder comprender al otro en toda su extensión y ser comprendido.

He aprendido que las “Dos Películas Vividas” por los miembros de la pareja son absolutamente polares y ambas ciertas. Con este punto de partida creo en la posibilidad de ruptura, de la aceptación y del perdón de lo que ocurrió, además del agradecimiento de lo bello vivido y de aquí todas las posibilidades que se abren para llevar una vida después de una separación en armonía y paz.

He aprendido a no entregar la responsabilidad de mi vida a nadie, aunque esto pueda parecer muy cómodo en un principio. De ahí a no culpar a terceros por lo que me ocurre. Soy la única responsable de mi barco.

He superado situaciones difíciles que me ha dado alas al experimentar que soy capaz de todo lo que me proponga. Que soy buena en muchas cosas. Mi autoestima se ha visto muy recompensada.

Que para que una relación de pareja funcione solo es posible si es entre “iguales”. Ni ponerme por encima ni por abajo tanto desequilibrio me ha proporcionado una cómo otra situación.

He aprendido a ser mi propio “Príncipe Azul” y procurarme todo lo que necesito. A hacerme muchas preguntas y descubrir cómo ir modificando los aspectos de mí que no me gustan y que han dificultado que las relaciones y mi vida en general funcionaran a mi gusto.

Que todo lo que hago tiene efectos y viene de vuelta.

He aprendido a poner el foco en lo que tengo y no en lo que me falta o no me gusta.

A ser más y humilde y reconocer que necesito mucho de los demás.

Otro aprendizaje para mì ha sido establecer el respeto como algo innegociable en mi vida.

A reconocer lo importante que es cuidar a los amigos y lo valiosos que son en los momentos difíciles.

Dejar atrás todos los resentimientos y quejas que consumen la energía que necesito para superar la situación y que cabeza y corazón vayan en la misma dirección.

He aprendido ante cualquier circunstancia a mirar hacia delante. Diseñar lo que quiero que sea mi vida y comenzar a descubrir los “cómo” y “cuando” para hacerlos realidad.

Ah!! Se me olvidaba fundamental cuidar a los hijos. Los padres se separan los hijos “no”. Necesitan a los dos y lo más alegre y disponibles posible.

Podría seguir pues para mí ha sido una escuela de vida. Escuela que ha hecho posible  pasar de necesitar ayuda a poder facilitarla. Algo de lo que me siento enormemente orgullosa. Gracias.

 Saber más acerca de Lourdes Lacalle
Visitar el blog de Lourdes: lourdeslacalle.com

Lucía Celis: aportamor.com

Lucía tiene como misión alegrarte la vida, cambiarte las penas de sitio y quitarte de una vez la amargura para que te ames sin censura en tu camino hacia tu equilibrio vital.

Lucía Celis

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

En la fase de mi vida que ahora reconozco “en la que toqué fondo”, repetía inconscientemente el mismo patrón. Mis elecciones y decisiones eran directamente proporcionales a mi autoestima; pésimas.

No era capaz de aprender la lección a la que me invitaban mis errores.

Cargar a la espalda de los demás mi felicidad/infelicidad era un acto de atroz egoísmo (pero no lo sabía). No sabía que no tenía buen autoconcepto propio. No era capaz de ser consciente de la verdadera realidad. Me faltaba demasiada información, me convertí en kamikaze.

Hoy ya se que esa felicidad jamás iba a encontrarla en ningún lado ni con nadie, hasta que no fuera capaz de encontrarla dentro.

Afortunadamente “tocar fondo” me hizo entrar a fondo pero en mi Desarrollo Personal. Asumir conocimiento del vital, salir de la letal codependencia de creerme incompleta, una media mitad de algo o de alguien.

Me creía defectuosa. Mi certeza por dentro era sentirme “No digna de Amor”. Elegía estar donde peor me quisieran y me trataran y decidía quedarme y echarle fuego a la hoguera de la victimización. Era presa fácil de autoabandono, de acoso.

Una forma de reconocer que algo no va bien es las veces que agachas la cabeza. Las personas con una autoestima incorrecta o errónea, lo hacemos constantemente para recibir insultos, vejaciones, para victimizarnos, para seguir en el pozo, para no defendernos por imposibilidad real de desconocer las herramientas necesarias…

El concepto que tocaría aquí desarrollar es el de “Vergüenza Tóxica”.

Tuve que formatear mi sistema de creencias, asumir todas las mentiras por las que se sujetaba mi vida como lo que eran; MENTIRAS. Existía desde y en contacto con mi Ego.

Hoy agradezco infinitamente que mi pareja de entonces me dejara. Si el no lo hubiera hecho yo seguiría en el infierno de la victimización, haciendo y usando el Amor como si de un trato comercial se tratara y el, seguiría aguantando mi peor versión, juntitos los dos dentro de aquel infierno de celos, amargura, prepotencia, dictadura, victimismo, egoísmo, ira, soberbia, tiranía, destrucción, ego.

Todo eso hacia yo en mi fase egoica en estado puro y nunca fui consciente de lo que ahora cuento. Yo me pensaba que eso era Amor. Yo no soy creyente pero ¿sabes a quien me recordaba? A los terroristas que matan en nombre de un Dios. Pues yo mataba en nombre del Amor. No podría estar mas equivocada pero yo no lo sabía. Me convertí en mi peor enemigo. Yo era la víctima y la verdugo.

Ya he asumido mi responsabilidad personal, ya me he hecho cargo de mi, de cultivar mi autoestima y amor propio y lo hago como si mi vida dependiera de ello, porque depende de ello. Es imposible poder Amar verdaderamente a nadie, si antes no eres capaz de amarte verdaderamente a ti misma.

Ya no necesito a las personas, en tal caso las elijo.

Sigo cojeando en el tema de mi propia aceptación interna, pero este viaje de aprendizaje vital esta siendo de los mejores. Cultivar una autoestima sana y Amor Propio como arma de Defensa Personal para no caer de nuevo en ninguno de nuestros infiernos.

Cuanto más nos sabemos querer, mejores decisiones tomamos. La mayoría de las cosas que nos pasan son decisiones nuestras. Decidimos quedarnos en la mierda si seguimos creyendo que nosotras mismas lo somos. Decidimos quedarnos en el ego si elegimos victimismo. Decidimos evolucionar hacia nuestra mejor versión si elegimos Responsabilidad Personal.

El trabajo Vital e individual de cada quien va de Curar las heridas invisibles (cosas que nos pasaron en la infancia). Hacer visible lo invisible. Consciente lo inconsciente y un día después del aprendizaje vital, por fin podrás decir: No estoy sola, estoy conmigo. Existo desde y en contacto con mi Esencia. Ese lugar es lo que tu eres y lo que te hace única.

Es sentir estar en contacto con tus pasiones, con lo que te pone de novia con la vida. Esas cosas que cuando las haces parece que el mundo desaparece. Por ejemplo, a mi me encanta escribir, hacer vídeos, locuciones, estar en escenarios, ayudar a las personas que quieran evolucionar hacia su mejor versión, conectar con almas afines, aprender, crecer, hacer consciente lo inconsciente… me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero si no lo hubiera hecho hubiera sido imposible entender que significa verdaderamente frases como por ejemplo esta “Hemos venido a esta vida para ser felices”.

Lo insólito es que viviendo en esta parte del planeta algunos aún no tengan la capacidad y el entendimiento real de poder si quiera entender que significa esa frase.

Tu Desarrollo Personal es una decisión, es un paso y no sirve que quiera darlo yo por ti. Todas las verdades vitales que estas por descubrir, sólo funcionan si el paso lo das tu. Entonces y sólo entonces, entenderás realmente el significado de la frase de “Cuando el Alumno Está Preparado, Aparece el Maestro”.

Ármate de Amor y de Valor. De nada servirá que yo o nadie te quiera o crea en ti, si antes no lo haces tu.

Vamos a hacer una prueba “Te Quiero” ese Te Quiero en tu interior durará hasta el justo momento en que tu misma dejes de hacerlo.

Saber más acerca de Lucía Celis
Visitar el blog de Lucía: aportamor.com

Cristina Viartola: cristinaviartola.com

Cristina  te ayuda a superar dificultades para ganar más autoestima y desarrollar tu potencial para que te sientas realizada, libre y auténtica y con ganas de cambiar el mundo.

Cristina Viartola

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Una de las cosas que aprendí es que es muy importante no perderse en el otro ni idealizarle, sino aceptarle tal cual es.

La búsqueda del “príncipe azul” solo me ha servido para sentir insatisfacción porque nadie es capaz de cumplir esas expectativas irreales.

Así que ahora trabajo en ver la realidad de mi pareja, con sus luces y sus sombras, en expresar lo que siento desde un lugar reconciliador y en ver cómo compatibilizamos las necesidades de uno y de otro.

Creo que lo fundamental es que los lados oscuros de cada uno sean compatibles, esto es, que no se potencien mutuamente sino que cada uno pueda ver el del otro, aceptarlo y ayudarle a salir de ahí.

Otro de los aprendizajes fundamentales que tuve fue que es bueno que cada uno mantenga espacios de aprendizaje y crecimiento fuera de la pareja. Y a la vez, compartir y trabajar en los espacios comunes. Creo que es el equilibrio entre estos aspectos es lo que enriquece la vida en pareja y ayuda a construir un proyecto de vida compatible, saludable y en el que los dos seamos felices.

Saber más acerca de Cristina Viartola
Visitar el blog de Cristina: cristinaviartola.com

Ana Sastre: marketinglibelula.com

Ana ayuda a profesionales del bienestar y el desarrollo personal a diferenciarse de la competencia para que puedan vivir de su sueño: ayudar a los demás a ser más felices.

Ana Sastre

Romper una relación para mi nunca ha sido fácil. No lo es tanto si me dejan como si yo dejo a la persona. Y tanto si es de pareja como de amistad (a veces van juntas, desgraciadamente y pierdes una pareja y un amigo…) .

Pero si tengo que contar mis mayores aprendizajes sobre las rupturas serían:

  • Soy mucho más fuerte e independiente de lo que a veces creo. En realidad a veces se puede sufrir mas por pensar que algún día no te lleguen a querer… que el mismo día que pasa.

Eso me ha ayudado a plantear las relaciones sin ese “miedo” a que te dejen. Si funciona bien, y si no… es que no tenía que ser!

  • No estoy sola. En esos momentos he visto que he hecho cosas buenas en mi vida…porque hay mucha gente que me apoya cuando tengo una ruptura.

Significa que no dejé de lado a mis amigos, que he cuidado mis relaciones y que no se cae el mundo tras romper. Así no pongo el peso de toda mi felicidad en mi pareja, sino que sé que es solo una parte más 🙂

  •  Recuerdo las cosas que me duelen. Se activan miedos, inseguridades… Insisto que me pasa tanto si dejo como si me dejan. Son miedos distintos. Pero me hacen conscientes de que hay cosas que me duelen. Y me da la oportunidad también de trabajarlas y reforzar mi autoestima.
  • Perder el miedo a la ruptura me hace abrirme al amor de forma más abierta. ¿No dicen que lo contrario del amor es el miedo? Pues sin miedo doble amor!
Saber más acerca de Ana Sastre
Visitar el blog de Ana: marketinglibelula.com

El que faltaba: yo mismo

Dale al PLAY

Si te ha gustado el video y no te quieres perder ninguno puedes suscribirte a mi canal de Youtube haciendo click AQUÍ

Y si no te has apuntado al blog suscríbete y recibirás totalmente gratis un videocurso sobre cómo sanar tus conflictos de pareja para aprender a amar de forma consciente.

Y ahora es tu turno.

¿Qué aprendiste de ti misma durante la separación y que luego te sirvió para ser más feliz o para fortalecer tus relaciones futuras?

Responde abajo en los comentarios.