El camino del amor en la pareja es un rápido proceso que se va desplegando ante nuestros ojos y que no siempre llega hasta el final en todas las relaciones de pareja.

¿Por qué son muchas las relaciones que comienzan el camino y pocas las que lo culminan?

¿Por qué unas relaciones desembocan en el compromiso y la entrega y otras en cambio no van más allá del enamoramiento y la pasión?

¿Cuáles son entonces los peldaños de esta escalera hasta el amor incondicional.

En el video te muestro que los peldaños de esta escalera son los siguientes:

¿Por qué siempre te enamoras del mismo tipo de persona que te hace sufrir?

VIDEO-CURSO GRATUITO

12 Respuestas esenciales para sanar tus heridas de Amor

  1. Atracción
  2. Enamoramiento y pasión
  3. Enamoramiento plácido y sereno
  4. Elección y amor conscientes
  5. Compromiso y entrega

Debajo del video puedes leer toda la transcripción

¿En qué fase se encuentra tu pareja?

¿Y si no tienes pareja, en qué fase se produjo la ruptura?

Deja tu respuesta en los comentarios debajo de la transcripción del vídeo.

Si no lo has hecho aún puedes suscribirte a mi canal de Youtube haciendo click AQUÍ

TRANSCRIPCIÓN

La pareja es un camino que a veces andamos sin darnos cuenta y sin ser conscientes de todo lo que nos aporta y de todo lo que nos quita también.

En la película Up! puedes ver en menos de 3 minutos toda la historia de amor del abuelo protagonista y sin escuchar una sola palabra.

Siempre termino llorando cuando veo ese intenso resumen de toda una vida, pero a veces ocurre que nuestra vida, fuera del cine, pasa así de rápido y un día nos descubrimos diciendo la frase:

¿Te acuerdas? Parece que fue ayer cuando tropecé contigo y me tiraste tu helado encima de mi camiseta favorita…

¿Por qué pasa el tiempo tan rápido?

Porque no somos conscientes de cada instante, porque nuestra mente suele estar entre lo que nos pasó ayer o hace tres meses y lo que nos pasará mañana o dentro de tres meses…

En una pareja el tiempo pasa rápido y si no estamos atentos a las diferentes etapas que vivimos en nuestra relación de pareja no podemos darnos cuenta de cuando está o no maduro el fruto de la relación.

El amor es un vertiginoso proceso que se va desplegando ante nuestros ojos y que no se completa en todas las relaciones de pareja.

¿Por qué son muchas las relaciones que comienzas el proceso y pocas las que lo culminan?

¿Por qué unas relaciones desembocan en el compromiso y la entrega y otras en cambio no van más allá del enamoramiento y la pasión?

¿Cuáles son entonces los peldaños de esta escalera hasta el amor incondicional.

Los peldaños de esta escalera son los siguientes:

  1. Atracción
  2. Enamoramiento y pasión
  3. Enamoramiento plácido y sereno
  4. Elección y amor conscientes
  5. Compromiso y entrega

Y en esta escalera encontramos todo tipo de personajes.

Hay personas que se pasan toda la vida enamorándose y desenamorándose.

Hay personas que exploran tantas relaciones que al final no eligen ninguna. Tengo una amiga que me dice a menudo ¿Qué te parece este chico? Yo creo que sería una buena pareja para mí. Pero nunca toma una decisión o una acción.

También están las que se vinculan, pero luego no lo logran alcanzar un compromiso profundo y real porque ninguno está por la labor de aceptar al otro como es realmente y mientras confían en que el otro un día cambiará, el tiempo pasa.

¡Y por último encontramos a esas personas que alcanzan las cumbres del amor generoso y parece que la vida les empuja hasta alcanzar la plenitud de una vida juntos, como les pasó a Carl y Ellie, la pareja de la película “Up!” que lograron establecer una relación intensa, profunda y duradera en solo tres minutos.

  1. Atracción

La expresión que define esta fase es

“Veo lo que quiero ver”

Como cuando ves una tarta en un escaparate que te parece deliciosa y no conoces sus ingredientes, así diriges tu atención hacia esa persona cuyos rasgos, movimientos o expresiones te parecen gratificantes.

Nos vimos tres o cuatro veces por toda la ciudad, canta Mecano en La fuerza del destino, y una noche en el bar del oro me decidí a atacar…

Si consigues tratar con esa persona la atención puede hacerse más intensa o por el contrario se puede producir un desencanto porque el vínculo es tan débil que cualquier diferencia cultural o social puede romper el estado de ensoñación.

  1. Enamoramiento y pasión

Este proceso se produce cuando conoces a alguien que dispara tu sistema amoroso de alarma.

Esta es la fase favorita de los dioses. Es el rapto amoroso de Zeus. Me vuelves loco y te persigo y si te proteges tras una reja me convierto en lluvia de oro para poder estar a tu lado.

Si el estremecimiento de la primera cita se mantiene, entonces empiezan los cines y los conciertos como dice Mecano, porque la fuerza del destino os hará repetir…

¿Será cierto que me estoy enamorando?

Te crees tocado por una gracia especial, todo lo que experimentas tiene otro brillo, estás atrapada por el dios del amor, pero aún no estás amando, solo quieres que esa sensación de tontuna y embriaguez se mantenga.

La expresión que define esta fase es

“Me mueves mucho, pero te veo poco”.

Porque no ves a la persona tal como es sino como esperas que sea.

Además, este enamoramiento viene acompañado por la pasión, el frenesí sexual y el deseo imparable. Te amo con la fuerza de los mares, yo…

Es cuando crees que no puedes vivir sin el otro hasta el punto de que quisieras engullir a la persona amada. Como decía Radio Futura: No voy a tocarte, prefiero devorarte.

Pero no vayas tan rápido.

No estamos hablando de amor sino de enamoramiento

¿Por qué?

  • Porque enamorarse NO es un acto de voluntad
  • Porque enamorarse es algo que surge sin esfuerzo
  • Porque enamorarse NO es pensar tanto en el crecimiento del otro como en acabar con tu propia soledad.

Pero ten cuidado, porque esta pasión tiene dos caras, una luminosa y llena de energía como has visto, y otra cara más oscura que puede quemarte y anularte.

Observa si este enamoramiento sin límites desencadena en ti sentimientos de posesividad y apego desmedido, por no hablar de la obediencia ciega. Lo que tú digas, cariño.

Hay personas que se vuelven adictas a estos subidones de dopamina y testosterona y buscan sin cesar la pasión amorosa y se sienten frustradas cuando dejan de sentirla.

¿Eres tú una adicta a la pasión?

Caminar por la senda de la pasión es como hacerlo por el filo de la navaja, y se requiere un especial sentido del equilibrio. Y la pasión te hace perder ese equilibrio.

Esta imagen me trae a la memoria lo que le pasó a la sirenita del cuento de Andersen Te daré unas piernas, le dijo la Bruja del Mar, pero cuando camines sentirás que lo hace sobre cuchillos, le dijo. La sirenita aceptó, y no solo eso, aceptó también perder la voz, incluso la posibilidad de convertirse en espuma de mar, con tal de conseguir a su amado príncipe.

  1. Enamoramiento plácido y sereno

Si consigues atravesar la fase del más que amor frenesí, puedes alcanzar este espacio más realista y cercano a la vida diaria que te reconforta, pero sin robarte el sentido.

Digo esto porque hay muchas personas que pasan del enamoramiento intenso al desamor sin paradas intermedias. De este modo el proceso de construir una pareja se detiene en la pasión y no pueden conocer las estaciones del verdadero amor.

El enamoramiento apasionado solo es la antesala del amor. Clic para tuitear

Cuando sientes un enamoramiento plácido y sereno puedes ver las cualidades de la persona y también sus sombras, aquellas cosas que no te gustan tanto y que poco a poco vas tolerando y comprendiendo, o no.

En esta fase te dedicas a valorar la situación de pareja, pero sin tomar ninguna decisión al respecto.

Es como si le dijeras:

Estoy bien contigo, ahora estamos conociéndonos, pero el tiempo todo lo dirá.

Ahora es cuando pueden comenzar las dificultades y los escollos. Es entonces cuando más hay que esforzarse en el arte de construir día a día un vínculo sano y fuerte.

  1. Elección y amor conscientes

En esta fase la relación deja de ser un movimiento incontrolable y se convierte en una elección y en una aceptación del otro tal como es.

En esta etapa podrías decir la siguiente frase:

Ya no me mueves tanto como antes, pero veo mejor quién eres. Ya te conozco lo suficiente para elegir continuar este camino juntos (o no, y en este caso elijo irme)

Quiero repetir que junto a la elección hay también una aceptación del otro. Es como si le dijeras:

Te tomo con tus valores, miedos, estilo afectivo, emociones y heridas.

Asumo la alegría y los costes que supone este profundo vínculo contigo.

Y elijo quererte así.

Entonces surge un cariño que va más allá de la simple atracción. El otro no es como tú quieres que sea, sino que es él mismo, con su vida, sus ansiedades y alegrías, sus miedos, sus esperanzas.

Se abre de esta manera un espacio para que aparezca el amor consciente.

¿Y cómo puedes saber que tu amor es un amor consciente?

  • Porque es un amor que se ejercita, es un amor que se construye.
  • Porque es un amor que te libera de los celos, odios, afán de posesividad, exigencias y reproches.
  • Porque es un amor tolerante, respetuoso y equilibrado a la hora de valorar lo positivo y lo negativo.
  • Porque es un amor que atiende las necesidades de la otra persona y pone más atención en dar que en tomar.
  • Porque es un amor para el crecimiento propio y ajeno desde la interdependencia y la libertad.
  1. Compromiso y entrega

 Hasta ahora no habíamos hablado del compromiso. El compromiso es el fruto y la culminación de todo el proceso que se inició con la atracción.

En esta fase estás preparada para decirle a tu pareja:

Ahora nuestro vínculo y lo creado en común tiene más peso que nuestras parejas anteriores y nuestra familia de origen.

Es ahora cuando puedes crear tu propia realidad con tu pareja, una realidad dstinta de la familia de cada uno o de las parejas anteriores.

Cuando has aprendido a amar de veras a la otra persona se despliegan unos hermosos sentimientos de ternura y compasión.

El amor sufre una alquimia, una transformación y se va convirtiendo en “amor del alma”, un amor auténtico e incondicional y desinteresado, donde no se ama de ego a ego sino de ser a ser.

El amor con entrega es un amor trascendente que va más allá de los celos y las exigencias porque amas la vida tal cual es.

No hay dependencias sino absoluta libertad.

Es como si le dijeras a tu pareja:

Te amo a ti y a aquello que tenga que separarnos, ya sea porque tu tengas que seguir tu propio camino o porque yo tenga que seguir el mío.

Como puedes ver alcanzar esta fase no es sencillo.

Para terminar, te recuerdo las 5 fases de este proceso:

  1. Atracción
  2. Enamoramiento y pasión
  3. Enamoramiento plácido y sereno
  4. Elección y amor conscientes
  5. Compromiso y entrega

Yo nunca he llegado a la fase del compromiso y la entrega. Como mucho he alcanzado la elección y el amor conscientes.

¿Y tú? ¿Cómo has pasado de la pasión al amor consciente y comprometido?

¿En qué fase de tu relación estás?

¿Y si no tienes pareja ahora en qué fase terminó tu última relación?

Puede responder debajo en los comentarios.

Si te ha gustado el vídeo suscríbete aquí a mi canal de Youtube haciendo click AQUÍ